Feria de San Fermín

Potencia descontrolada

Zabaleta, en un partido anterior en el Labrit. (IÑAKI PORTO)

Irribarria y Zabaleta mandan a base de pegada y logran el pase a la final de la Feria de San Fermín con su ajustada victoria ante Olaizola e Imaz

Jokin Victoria de Lecea - Viernes, 13 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Olaizola II-Imaz 21Irribarria-Zabaleta 22

Duración: 73:41 minutos de juego.

Saques: Ninguno.

Faltas de saque: Ninguna.

Pelotazos: 574 pelotazos en juego.

Tantos en juego: 8 de Olaizola II, 1 de Imaz, 9 de Irribarria y 3 de Zabaleta.

Errores: 5 de Olaizola II, 5, de Imaz, 2 de Irribarria y 10 de Zabaleta.

Marcador: 1-0, 1-1, 2-1, 2-2, 3-2, 3-3, 7-3, 7-8, 9-8, 9-9, 11-9, 11-12, 12-12, 12-14, 14-14, 14-16, 16-16, 16-18, 20-18, 20-21, 21-21 y 21-22.

Incidencias: Partido correspondiente a la liguilla de semifinales del Grupo A de la feria de San Fermín disputado en el frontón Labrit de Iruñea. Lleno. En el primer partido, Arretxe II-Iturriaga ganaron a Ugalde-Martínez (18-10). En el tercero, Bakaikoa-Erasun vencieron a Mendizabal III-Irusta (13-18).

Bilbao - El depósito de Ander Imaz quedó completamente vacío. Iker Irribarria y José Javier Zalabeta lo sometieron a un castigo constante. Encerrado contra el rebote y obligado a golpear casi todas las pelotas desde más allá del cuadro siete, su partido fue un via crucis, un ejercicio de resistencia constante. Poco pudo hacer Aimar Olaizola, su compañero, por ayudarle. Los azules dominaron claramente y sus pelotazos pasaron dejaron varado en tierra de nadie al goizuetarra, obligado a entrar desde muy atrás o, simplemente, a esperar que llegara una oportunidad que normalmente acababa huyendo. El mando del choque fue azul, pero no se reflejó en el marcador y casi se llevan un susto. El esfuerzo colorado tuvo premio. Aguantar y aguantar. Sobrevivir a base de pequeños coletazos y con los errores rivales como sustento. Olaizola e Imaz aguantaron hasta el 21 iguales, pero ahí apareció Irribarria para cerrar el partido con una parada que significa el pase a la final de la Feria de San Fermín.

La pegada volvió a ser el arma de Zabaleta. Desequilibró toda igualdad a base de pelotazos. Ejerció de faro de Irribarria y le permitió sumar muchos remates sencillos, al mismo tiempo que descolocó a sus dos oponentes, enseñando la espalda a Imaz y sacó de su zona de acción a Olaizola. Sin embargo esa potencia también tuvo su lado malo, un peaje a pagar. El zaguero de Etxarren dominó, pero también entregó demasiado. Cometió diez errores y muchos de ellos con pelota a favor, ya que pocas veces fue exigido. La pegada de Zabaleta fue un castigo para los colorados y los yerros oxigeno que les permitió estar con vida hasta el último momento.

Los errores de Zabaleta comenzaron desde el inicio. Varios fallos suyos dieron las primeras ventajas a los colorados y con Imaz todavía aguantando los buenos pelotazos de Zabaleta gracias a la frescura física inicial, Olaizola se encontró con más opciones de enredar en los cuadros alegres (6-3). Pero poco a poco, el zaguero de Etxarren empezó a afinar su punto de mira y los azules despegaron. Zabaleta maduró el tanto e Irribarria ejerció de estilete, igualada a siete y mirada al frente. A partir de ahí, se entró en una sucesión de yerros y aciertos puntuales que favoreció a los colorados. El peso del partido era azul, pero solo lograron marcharse al segundo descanso con dos tantos de ventaja (16-18).

Los colorados se vinieron arriba viendo el devenir del encuentro. Aguantaron toda la noche sufriendo y no iban a claudicar tan cerca de la orilla. Sacaron su orgullo y metieron nervios al rival. Olaizola remató con acierto, Imaz aguantó y Zabaleta volvió a errar. 20-18. Aunque la pegada azul era demasiado. Tras volver a su estrategia de no complicarse la vida y buscar siempre golpear un cuadro más, reventaron al zaguero de Oiartzun y consiguieron igualar a 20. En la lotería final a dos tantos. Irribarria mandó una pelota atrás al rebote, que Imaz, tras haber salvado muchas pelotas complicadas, terminó por entregar víctima del cansancio. Aimar metió emoción al partido con una de sus tradicionales paradas al txoko, pero el delantero de Arama tomó nota de la jugada y con un remate similar puso el 21-22.

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