rumbo a la final

Un duelo de goleadores y frustraciones

Southgate consolando a Pickford tras perder ante Croacia. (AFP)

La lucha entre Kane y Lukaku por el ‘pichichi’, único aliciente de un partido de obligado cumplimiento

Julián Goikotxeta - Sábado, 14 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

San petersburgo - Inglaterra aterrizará mañana en una terminal privada del aeropuerto de Birminghan, desde donde cada jugador pondrá rumbo a su casa. No habrá recibimiento oficial, ni baño de masas, ni ganando hoy a Bélgica y la tercera plaza, una situación que pocos pross imaginaban al comienzo del campeonato. No hay la misma sensación en Bélgica, que puede alcanzar la mejor posición de su historia. Como aliciente, el duelo entre Harry Kane, con seis goles (tres de penalti) y Romelu Lukaku, con cuatro, para ver quien puede ser elpichichidel torneo.

Se trata de un partido ingrato y forzoso que si bien no aliviará al vencedor, tampoco acentuará la pena del derrotado. Pero está marcado en el calendario del torneo, la penúltima, de obligado cumplimiento, y lista para pasar de inmediato al olvido.

Vuelve a San Petersburgo Bélgica. Al escenario que hace media semana le invadió de decepción tras perder contra Francia en semifinales en una cita histórica para la selección de los Diablos Rojos. Pese a la aspereza del partido su seleccionador, Roberto Martínez, que ayer cumplió 45 años, dejó claro que “queremos ganar, y por eso que voy a poner al equipo más fuerte posible en el campo. Pero tal vez haya algún cambio porque es nuestro séptimo partido y hay cansancio”, reconoció el técnico catalán.

El choque puede suponer un adiós a la selección para alguno de sus ilustres futbolistas que para el Mundial de Catar estarán entrados en años y en el ocaso de su carrera, como Kompany, Fellaini o Mertens.

Inglaterra llega a este partido por el tercer puesto tras la decepción de la derrota ante Croacia, en un partido en el que lideró el marcador con un golazo de falta directa del lateral Kieran Trippier, pero que no fue capaz de mantener el tipo y finalmente claudicó ante un rival con más fe y argumentos futbolísticos.

Tras ver cómo Ivan Perisic empataba el partido en un segundo tiempo para luego caer en la prórroga con el gol de Mandzukic, la decepción ha dado paso a las felicitaciones, pues pocos imaginaban que este grupo tan joven pudiera competir así. Con todo, el éxito sabe amargo y no alcanza para un recibimiento triunfal.

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