Biribilketa

Mil puntos para Llarena

Por Iñaki González - Sábado, 14 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

EL juez Pablo Llarena trota y trota sobre el procès catalán y va acumulando puntos. Pero no positivos precisamente. Ya tuvo un rehuse cuando decidió practicar la euroorden de detención interruptus ante la perspectiva de que la Justicia belga no aceptara el delito de rebelión para juzgar a Carles Puigdemont. Cuatro puntos, porque cuando el caballo no encara el obstáculo con dignidad equina y en lugar de asumir el riesgo de tirar la valla se echa hacia atrás, podemos debatir si ha sido rehuse, escapada o defensa, pero los cuatro puntos de penalización no hay quien se los quite.

Ahora corre el riesgo de ir más allá. La justicia alemana no ve rebelión en el referéndum catalán;lo argumenta y justifica con un sentido común que debería sonrojar al más pintado, pero se ve que el más pintado lleva pinturas de guerra, cabalga sin freno y, tras haber tirado todo el obstáculo, ahora dicen que le tienta volver a echar atrás la euroorden, como si fuera posible no hacer más el ridículo ante la magistratura de media Europa. A estas alturas, es complicado pensar que ningún juez europeo pueda tomarse en serio una petición de Llarena. resulta cuestionable que su objetivo sea ya hacer justicia o simplemente encontrar a alguien que le saque del pozo séptico argumental en el que se ha metido él solito. Con la colaboración inestimable de todo el Séptimo de Caballería mediático de la villa y corte, y de las fuerzas políticas de la derecha española -dos hasta la fecha, en adelante igual hasta más a poco que se esfuerce Casado-. Derribo tras derribo, rehuse tras rehuse, Llarena acumula puntos. Que alguien le baje ya del caballo, por Dios, antes de que se haga más daño a sí mismo y a otros.