Mesa de Redacción

Montando el pollo

Por Concha Lago - Sábado, 14 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

IMAGINEN la escena. Un bombero de buen ver está a punto de subirse a una escala en una acera y una chica que pasa, le agarra, y le estampa un beso en la mejilla. Otro currela, de esos de toma pan y moja, se ve sorprendido por una señora que le toca el trasero. Raro, ¿verdad? Algo así les ha sucedido a varias periodistas desplazadas a cubrir el Mundial de Rusia que han sufrido episodios de este tipo mientras trataban de desempeñar su trabajo. Como es lógico, se ha montado un pollo de no te menees por este acoso. Pero también Iker Casillas le plantó un beso a Sara Carbonero en la tele en mitad de una entrevista y la gente les jaleó. Sin embargo, ahora, que nos la cogemos con papel de fumar, arrecian las críticas. Entonces, eran novios, él estaba muy contento porque acababa de ganar el Mundial de 2010 y nadie dijo ni mú. Obviamente, las profesionales se merecen todo el respeto, pero dentro y fuera de las redacciones. Nadie tiene ningún derecho a sobrepasarse con ellas, aunque resulte curioso que solo las guapas y jóvenes hagan esas coberturas. Llamativo que las cadenas pongan de reclamo a reporteras monísimas porque si saliesen periodistas talluditas, entradas en carnes y con arrugas tendrían menos share. Y paradójico que se ponga el grito en el cielo por ese trato humillante y, sin embargo, se haga la vista gorda con las conexiones ridículas, posturas absurdas y comentarios estúpidos que les obligan sus jefes a hacer para ganarse la vida.

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