‘Interior de estudio’, ‘110 años, 110 obras’

“El cuadro de Benito Barrueta entró en el museo por suscripción pública”

Marta García Maruri elige ‘Interior de estudio’ del pintor de Bermeo en la muestra del Bellas Artes

Maite Redondo - Domingo, 15 de Julio de 2018 - Actualizado a las 12:58h.

Bilbao - Marta García Maruri, subdirectora de Comunicación del Bellas Artes, se para delante del cuadro Interior de estudio, de Benito Barrueta. Se trata de una pintura exquisita del artista de Bermeo, que fue adquirida para el museo mediante suscripción pública en 1917. Recoge el interior de una modesta dependencia, utilizada por el pintor como estudio. La obra forma parte de la exposición 110 años, 110 obras, que el Bellas Artes presenta durante este verano con motivo de la celebración de sus once décadas. Una exposición, que está patrocinada por BBK, y que hace un recorrido por los fondos del museo desde la Alta Edad Media hasta nuestra estricta actualidad.Interior de estudio es un cuadro de pequeño formato cuyas obras “tienen un tono muy intimista, muy delicado”, matiza Marta. Asegura que ha elegido esta obra porque le parece un homenaje a la pintura: “Es el estudio de un pintor, con sus caballetes y los elementos del artista”.También ve implícito en ella un homenaje al pintor de pintores, a Velázquez. Barrueta estudió pintura en Bilbao con Antonio Lecuona, pero en 1893 interrumpió sus estudios para cumplir el servicio militar en Madrid, donde acudía como copista al Prado. Allí admiró a los grandes maestros, pero sobre todo a Velázquez, a quien llamaba “el coloso”.El lienzo refleja una modesta habitación de la casa de sus padres, donde montó su estudio tras su regreso de París, donde vivió más de una década. “Se percibe la admiración a Velázquez en la paleta de colores, en el uso del espejo y la ventana, en ese desenfoque de la pintura...”, asegura. Pero, por encima de los objetos, destaca la luz que entra por la ventana. “En ese dominio de la luz se vislumbra también la influencia velazqueña”, explica Marta García Maruri.Además hay otra razón por la que la subdirectora de Comunicación del Bellas Artes ha elegido esta deliciosa obra del artista vasco: “El óleo ingresó en el museo por suscripción pública. De alguna manera, nos retrotrae a la idea de lo que refleja esta exposición, que el Bellas Artes y su colección tienen una implicación muy importante con la sociedad. La fórmula de la suscripción popular se ha recuperado ahora con el micromecenazgo. Además, hay que destacar que el 52% de los fondos propios del museo proviene de donaciones”.Marta García Maruri lleva más de veinte años vinculada al museo, entró durante la anterior etapa de Miguel Zugaza y, en este tiempo, “he visto crecer al Bellas Artes no solo físicamente, sino también en fondos artísticos y en presencia en la ciudad y en el panorama museístico. El museo es una referencia cultural a nivel internacional”, asegura convencida.