Honor para los ‘bleus’

Los jugadores de la selección de Francia, durante un instante de su baño de masas por París. (EFE)
Griezmann con la Copa del Mundo tras la victoria frente a Croacia. (EFE)
Varane lucha por un balón con Mario Mandzukic (AFP)
La presidenta croata Kolinda Grabar-Kitarovic (2-i), abraza al delantero francés Kylian Mbappé (2-d) tras ser elegido mejor jugador joven del torneo, junto a su homólogo francés, Emmanuele Macron y junto al presidente de la Federación Croata de Fútbol, Davor Suker (EFE)
Rakitic, durante la final (AFP)
La final del Mundial de Rusia 2018 en la que se enfrentan Francia y Croacia, en imágenes. (EFE)
La final del Mundial de Rusia 2018 en la que se enfrentan Francia y Croacia, en imágenes. (EFE)
La final del Mundial de Rusia 2018 en la que se enfrentan Francia y Croacia, en imágenes. (EFE)
La final del Mundial de Rusia 2018 en la que se enfrentan Francia y Croacia, en imágenes. (EFE)
La final del Mundial de Rusia 2018 en la que se enfrentan Francia y Croacia, en imágenes. (EFE)
La final del Mundial de Rusia 2018 en la que se enfrentan Francia y Croacia, en imágenes. (EFE)
La final del Mundial de Rusia 2018 en la que se enfrentan Francia y Croacia, en imágenes. (EFE)
La final del Mundial de Rusia 2018 en la que se enfrentan Francia y Croacia, en imágenes. (EFE)
Los jugadores de Francia celebran tras haberse proclamado campeones del mundo tras derrotar a Croacia en la final (AFP)
Francia celebra su campeonato del mundo. (EFE)
Luka Modric se lleva el Balón de Oro del Mundial de Rusia 2018. (EFE)
Antoine Griezmann, durante la final del Mundial de Rusia 2018. (EFE)
Final del Mundial de fútbol (AFP)
Final del Mundial de fútbol (AFP)
Final del Mundial de fútbol (AFP)
Final del Mundial de fútbol (AFP)
Final del Mundial de fútbol (AFP)
Final del Mundial de fútbol (AFP)
Final del Mundial de fútbol (AFP)
Final del Mundial de fútbol (AFP)
Final del Mundial de fútbol (AFP)
Final del Mundial de fútbol (AFP)

Los jugadores y el cuerpo técnico de la selección francesa se dieron ayer un baño de masas ante miles de hinchas por las calles de París

Aitor Martínez - Martes, 17 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

la opinión de la calle

bilbao - Cosida a la solvencia, sin un juego preciosista pero sí eficaz, haciendo del balón parado y la fuerza del grupo sus mejores virtudes, la selección francesa de fútbol igualó el domingo su mayor gesta deportiva. Veinte años después, los Griezmann -que sale un vídeo convertido ya en viral por la voracidad de las redes sociales pidiendo autógrafos a los campeones del 98-, Mbappé, Pogba y compañía han cogido por fin, tras varios desastres y una final perdida, la de 2006 frente a Italia, el relevo de la segunda generación dorada de Francia, la de los Zidane, Desailly y... Deschamps, capitán entonces y entrenador ahora. Un círculo que se cierra. Historia viva de un combinado en el que han convivido 23 futbolistas cuyos orígenes se datan en catorce países distintos. Un mestizaje perfecto para un campeonato igual de perfecto.

El ejemplo de la selección gala es un fiel reflejo de la sociedad francesa, que ayer se echó a la calle para recibir con honores a sus ídolos. Estos se dieron un baño de masas ante miles de personas por las principales arterias de París, como en 1998, con el Arco del Triunfo siempre presente, aunque con unas estrictas medidas de seguridad;este sí, un panorama muy distinto al vivido hace dos décadas.

Las viejas y pesadas videocámaras de antaño, nostalgia del pasado, dejaron paso ayer a miles y miles de modernísimos móviles con los que jugadores y aficionados se fotografiaron y grabaron unos a otros a lo largo del recorrido, tal vez algo deslucido por las extremas medidas de seguridad para evitar cualquier tipo de amenaza en un país como el francés, tan machacado por el terrorismo islámico en los últimos años.

Tras recorrer buena parte de los Campos Elíseos, el autobús descapotable con el lema Champions du monde y que lucía dos grandes estrellas en sus laterales, una por cada Mundial conquistado, se detuvo en el Elíseo, donde el presidente de la República, Emmanuel Macron, abrazó uno a uno a los 23 futbolistas y a los miembros del cuerpo técnico. El preciado trofeo entró al palacio en las manos de Hugo Lloris, el guardián de la portería de Francia durante el Mundial.

En los jardines les esperaban tres mil invitados, un tercio de los cuales eran jóvenes jugadores de clubes de formación de las distintas ciudades de origen de los futbolistas bleus. “No cambiéis, porque este equipo es grande porque está unido. Y no olvidéis de dónde venís. Venís de aquí”, exclamó Macron señalando a los niños e instantes después de agradecer al combinado galo que trajeran “la copa” y despertaran “el orgullo en la población”.

La segunda noche de fiesta, la primera fue la del domingo en Istra, a las afueras de Moscú, continuó en un hotel cercano al Elíseo, junto a la plaza de la Concordia, donde seguramente Pogba, el alma de la fiesta del conjunto galo, siguió animando a sus compañeros.

sanción a pussy riot En otro orden de cosas, una miembro del grupo opositor Pussy Riot, conocido por sus acciones de protesta contra el Kremlin, fue condenada ayer a quince días de arresto por invadir el domingo el terreno de juego del estadio Luzhniki en el que las selecciones de Francia y Croacia disputaron la final del Mundial de Rusia.

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