Euskal Herriko Gazte Orkestra

“Es un lujo poder encontrar una joven orquesta con este repertorio”

80 MÚSICOS DE LA EGO interpretarán este mes dos retos musicales en las tres capitales de la CAV y en Hondarribia

Gorka Martínez - Martes, 17 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Donostia - Los grandes músicos del mañana ya se preparan para ofrecer unos conciertos de nivel. La EGO (Euskal Herriko Gazte Orkestra) interpretará en las tres capitales de la CAV y en Hondarribia las obras Pájaro de Fuego, de Stravinsky;y El concierto nº 2 para piano y orquesta, de Rachmaninoff;que contará como solista con el joven pianista donostiarra Jon Urdapilleta. El primer concierto de la gira tendrá lugar el sábado 21 de julio en Hondarribia, seguido por Gasteiz el 22, Donostia el 23 y concluirá en Bilbao el día 24.

“Estamos preparando un repertorio universal que es muy interesante para los jóvenes, para los músicos profesionales y, por supuesto, para el público”, explica Juan José Ocón, director de la EGO y director artístico de este proyecto. El objetivo de estas obras musicales es el de formar a los jóvenes en un repertorio profesional. Ocón manifiesta que “la primera obra es un repertorio que se suele exigir cuando uno es profesional” y, añade, refiriéndose a la segunda obra, que “es muy complicado que un joven tenga la oportunidad de tocar como solista junto a una orquesta”. Pese a la juventud de los músicos, el director tiene muy claro que “es un lujo encontrar a una joven orquesta con este repertorio”.

Las dos obras contarán con 80 alumnos que llevan concentrados desde el pasado sábado en el Centro de Residencias de Eibar. Los jóvenes han tenido que pasar por un proceso de selección: “siempre queda mucha gente fuera, pero que no se preocupen que siempre hay un año que les toca”, comenta el director, transmitiendo tranquilidad. Asimismo, no duda en elogiar lo bien preparadas que están las nuevas generaciones: “Ahora son más músicos y no solo son instrumentistas, ya que saben acerca de la historia o de las anécdotas de los compositores, de por qué compuso un músico determinada obra”.

Los alumnos que pueden participar en esta orquesta son jóvenes de entre 16 y 26 años, pero Ocón destaca que “la mayoría tienen de 16 a 21”, y precisa que “muchos repiten la experiencia”. Dos de ellas son Leire Gutiérrez y Uxue Sansiñena. Gutiérrez es una bilbaina de 18 años y toca la viola y Sansiñena es una irundarra de 19 años que se desempeña con el contrabajo. Las dos cuentan con bastante experiencia dentro de la EGO, ya que llevan tres y cuatro años, respectivamente. “Se aprende mucho, es un placer estar aquí y, además, conoces a mucha gente”, afirma Gutiérrez. Para Sansiñena estar en la EGO “es espectacular”, ya que considera que “esta orquesta está muy bien y tiene mucho nivel”.

Ambas proyectan un futuro ligadas a la música y ya se están preparando para ello. “El año que viene me voy a estudiar a Fráncfort, ya que conozco a uno de los profesores”, expresa Gutiérrez. Sansiñena, sin embargo, evidencia con mucha más precisión cuáles son sus planes: “A mí me gustaría tocar en la OSE (Orquesta Sinfónica de Euskadi), y para ello estoy estudiando en Pamplona”.

Los alumnos se muestran muy felices ante lo que les acontece los próximos días. “Los chavales viven encantados y los que quieran pueden salir un día”, explica Ocón. Aunque pasen varios días concentrados en la residencia eibarresa, el director indica que hay más vida que la música en las conversaciones de los jóvenes. “Se habla de un montón de cosas, por ejemplo, de fútbol, ya que el otro día se jugaba una final o, también, de los niños de Tailandia”, detalla.

Un equipo de altura El profesorado está formado por personas con experiencia y mucho nivel. De hecho, en el claustro participan miembros del Conservatorio Superior de Nafarroa, la Viola Principal de la Sinfónica de Galicia, la Deutsches Symphonie-Orchester Berlín, el Conservatorio Francisco Escudero, Musikene y la Orquesta Sinfónica de Euskadi. Ocón matiza que “dos profesores tocan en orquestas profesionales punteras y estudiaron también aquí”.

Uno de ellos es Ander Perrino, vitoriano y contrabajista de la Deutsches Symphonie-Orchester de Berlín. “La EGO es el principio para mí, estudié aquí cuatro años y es un honor compartir con los chicos todo lo aprendido en los 12 años que llevo fuera”, manifiesta Perrino. El gasteiztarra no quiere meter presión a sus alumnos y prefiere utilizar otra técnica para sacar lo mejor de ellos: “me gusta hacerles pensar por qué lo hacen, por qué tocan e intento compartir mis experiencias y darles trucos”. Perrino no duda de que este año la orquesta cuenta con mucho talento: “Hay muy buen nivel, esto es generacional y este año hay muy buen nivel, por lo que hay que sacar lo mejor de ellos”, sentencia.