Mesa de Redacción

¡Que se ponga el enemigo!

Columnista Susana M. Oxinalde

Por Susana M. Oxinalde - Martes, 17 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

VENÍA Putin con su medallita por haber organizado un Mundial impecable a encontrarse con Trump, que a su vez venía de otorgar el certificado de enemigo a la Unión Europea mientras ambos ejercían el desparrame masculino del manspreading en unas sillas minúsculas que ayer pusieron en Helsinki. Ha tenido que ser en el aniversario de la muerte del gran Miguel Gila cuando Trump nos ha venido a recordar uno de sus más célebres monólogos, aquel que mezclaba guerra, enemigos y fútbol y nos concluía que con el enemigo uno puede hablar de lo que sea si hay que retrasar la guerra porque hay partido. Trump colecciona enemigos con los que se reúne, se hace fotos y les abronca para después suavizar el tono llamándoles competitivos: en el comercio, la guerra nuclear o la economía. El chino se globaliza, el yanqui es proteccionista y el ruso, o su doble, observa. “¿Es el enemigo? ¡Qué se ponga!”. Todo es una gran fake new con meta en la exageración sonora como aquel gilismo que parece ahora engordar sin gracia esta política internacional de matones, bótox, tintes imposibles, maquillajes con su rebaba y piernas abiertas en cumbres internacionales, ahí donde los intérpretes valen más por lo que callan y nunca estarán lo suficientemente bien pagados. Es la falsa guerra de los monologuistas, que avanza ahora que se ha acabado el fútbol.

susana.martin@deia.eus

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