THE OPEN

La bestia espera en Carnoustie

Panorámica del hoyo 18 de Carnoustie, teñido de color pardo, con la Casa Club al fondo.Foto: Afp

Los jugadores intentan descifrar los secretos del campo escocés, que acoge desde mañana the open

Roberto Calvo - Miércoles, 18 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bilbao - Carnoustie, la bestiaescocesa, espera a los participantes en el 147 The Open Championship con sus garras bien afiladas y unas condiciones que van a poner a prueba la toma de decisiones de los jugadores. Si ya este recorrido está considerado el campo links más complicado de las Islas Británicas, por algo lo llaman Car-nasty (desagradable), este año se ha sumado que en esa parte de Europa apenas ha llovido en las últimas semanas y por eso el campo está seco en muchos tramos, duro como una piedra en las calles, y en los días de rondas de prácticas ha provocado que los jugadores tengan que pensar muy bien la estrategia que van a seguir desde los tees de salida.

No hay unanimidad en los análisis previos. Hay muchos que piensan que el driver no es un buen palo esta semana porque la bola rueda mucho, incluso incontrolable, y quizás ganar distancia no sea lo aconsejable en muchos hoyos porque el golpe puede acabar en cualquier lado peor, como muchos bunkers profundos que pueden entrar en juego y complicar las cosas. Los greenes están receptivos y, por eso, muchos creen que es mejor no asumir riesgos. Además, está el factor del viento, siempre impredecible en la costa oriental de Escocia.

Otros, como Jon Rahm, piensan hacer lo de siempre, pegar lo más fuerte y recto que puedan, para tratar de acercar la bola al green y tirar de repertorio con los hierros cortos y el putt. El rough no penaliza tanto como en las últimas citas de Francia e Irlanda y el de Barrika, después de estos días de prácticas junto a Tommy Fleetwood, Rory McIlroy y Phil Mickelson, no quiere renunciar a la esencia de su juego esta semana. “Estoy con confianza. Las condiciones del campo me vienen bien, creo que me dan ventaja para pegar el driver en la mayoría de los hoyos y ahora lo que tengo que intentar es aprovechar esa ventaja para hacer distancia”, apunta Rahm, convencido de lo que tiene que hacer en Carnoustie, cuya fama de áspero no comprende: “Es un campo difícil pero, sobre todo, muy justo. Esto último no lo he oído tantas veces, y no sé por qué. Es un campo muy, muy bueno. Si pegas buenos golpes, vas a sacar buenos resultados”.

Hoy será el último día para conocer y desentrañar Carnoustie para aquellos que lo visitan por primera vez y para los que ya han estado allí. Todos están avisados de que la bestia no perdona. Sergio García fue una de sus víctimas en 2007, última ocasión en que The Open se jugó en Carnoustie, cuando un putt que le hizo corbata provocó un play-off en el que le ganó Padraig Harrington. Peor fue lo de Jean Van de Velde en 1999. El francés perdió el título en beneficio de Paul Lawrie pese a llegar con tres golpes de ventaja al 18.

cambios en el calendario Otro de las curiosidades que acompañan a este The Open Championship es que será el último con el orden habitual de los majors. Los responsables del circuito estadounidense han decidido mover de agosto a mayo el PGA Championship por lo que a partir del año que viene el British cerrará la serie de los cuatro grandes torneos del golf, que se distribuirán uno al mes entre abril y julio. Además, la PGA ha decidido también reducir los play-offs de la FedEx Cup de cuatro a tres por lo que los jugadores tendrán un mayor margen para el descanso en los últimos meses del año.

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