altercados en Nicaragua

Ortega toma Masaya y reprime a la comunidad indígena de Monimbó

Las protestas contra el Gobierno continúan en Nicaragua (EFE)

Las “fuerzas combinadas” del gobierno de Managua bombardean la urbe durante siete horas para impedir que la población recibiera ayuda: “Oren por nosotros”

Miércoles, 18 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Managua - El Gobierno de Nicaragua tomó ayer el control de la ciudad de Masaya, a unos treinta kilómetros de Managua, tras un intenso bombardeo de más de siete horas de duración sobre la comunidad indígena de Monimbó que causó al menos tres muertos, según activistas.

“Cayó Masaya, todo está en silencio, los chavalos debieron abandonar las trincheras y huir, sus armas eran demasiado pesadas”, declaróuna integrante del Movimiento 19 de Abril Masaya.

La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) confirmó la muerte de un policía, un menor de 15 años y una mujer que estaba en la acera de su casa. La ANPDH consideró que el número de víctimas podría ser mayor, aunque a última hora de la noche de ayer en Euskadi no había sido posible entrar en la ciudad porque permanecía cercada por las “fuerzas combinadas” del Gobierno, integrada por policías, antimotines, parapolicías, paramilitares y grupos afines al presidente Daniel Ortega fuertemente armados.

Monimbó, cuya población únicamente se defendió con morteros caseros, era una de las comunidades que mayor resistencia había opuesto a Ortega desde el estallido social del pasado abril, que ha causado al menos 351 muertos en el país centroamericano.

“Masaya no te derrotaron ni caíste. Cobardes armados que se sienten orgullosos de asesinar inocentes te asediaron por dos meses. Solo fue una batalla porque la guerra y la libertad la ganará Nicaragua. Gracias por ser el corazón de Nicaragua”, dijo en sus redes sociales un habitante monimboseño tras el ataque perpetrado por las fuerzas gubernamentales.

De manera simultánea los simpatizantes de Ortega celebraron el ataque y expresaron su agradecimiento a la Policía nicaragüense.

El ataque fue lanzado un día después de que el jefe de la llamadaoperación Limpieza en Masaya, Ramón Avellán, afirmara que cumplirían las órdenes de Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, “al coste que sea”. “La voz de nuestro presidente y de la vicepresidenta, de ir limpiando estos tranques (bloqueos) a nivel nacional, y esa petición de la población de Monimbó, que es nuestro Monimbó, que sigue siendo nuestro, y nuestra Masaya, vamos a cumplirla al coste que sea”, afirmó Avellán a través de medios del Gobierno.

Avellán cumplió su palabra pese a las peticiones de organizaciones humanitarias locales, de la Unión Europea, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), del nuncio apostólico Stanislaw Waldemar Sommertag o del cardenal Leopoldo Brenes, entre otros, para que detuviera el ataque sobre la población civil.

“El pueblo de Monimbó y Masaya han sido masacrados”, dijo un miembro del Movimiento 19 de Abril Masaya en un mensaje de audio.

Masaya, y en especial Monimbó, fueron claves en el derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle el 19 de julio de 1979, y Ortega, hace 39 años líder opositor al somocismo, atacó este pueblo indígena “por temor a que le ocurriera lo mismo en la misma fecha”, afirmó la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Vilma Núñez.

Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de los 80 del siglo pasado, también con Ortega siendo presidente del país.

Las protestas se iniciaron el 18 de abril por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.

asesinatos y torturas La CIDH y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos responsabilizaron al Gobierno de Nicaragua por “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias cometidos en contra de la población mayoritariamente joven del país”.

La CIDH recordó al Gobierno de Daniel Ortega que existe una salida no violenta para la crisis que atraviesa el país. “Recordamos al Estado de Nicaragua que ya existe un marco para detener la violencia y abrir canales de diálogo que eviten más pérdidas de vida”, afirmó la CIDH en sus redes sociales.

El ataque de ayer fue el tercero del Gobierno de Daniel Ortega realizado contra Masaya desde que comenzó el estallido social, el 18 de abril pasado, fecha desde la que se cuentan 35 muertos en esa ciudad. - Efe

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