eminencia en investigación con células madre

Doctor Izpisua: "Entender el envejecimiento ayudaría a retrasar la aparición de enfermedades"

El doctor Juan Carlos Izpisua, del Instituto Salk de Estados Unidos, considerado uno de los científicos más relevantes a nivel internacional en el campo de la investigación con células madre. (EFE)

"El epigenoma es clave en nuestro proceso de envejecimiento", ha agregado

El doctor Juan Carlos Izpisua, una eminencia en investigación con células madre, ha dicho hoy que el epigenoma, los compuestos químicos que modifican o marcan la función del genoma, "es clave en nuestro proceso de envejecimiento" y que su modificación puede llegar a revertir dicho proceso.

EFE - Miércoles, 18 de Julio de 2018 - Actualizado a las 17:19h.

BILBAO. Izpisua, investigador del instituto Salk para Estuudios Biológicos, de La Jolla (California) y especializado en el estudio de las células madre, la regeneración de tejidos y el envejecimiento, ha pronunciado "Medicina regenerativa, enfermedades y envejecimiento", dentro del curso de verano de la UPV/EHU sobre "Presente y futuro de la Medicina Regenerativa"Izpisua ha señalado que "el envejecimiento es, con mucho, el mayor factor de riesgo en cualquier enfermedad del ser humano, porque es cuando nos hacemos viejos, cuando es mucho más probable que la enfermedad se desarrolle. Entre los 40 y 50 años podemos ver un crecimiento acelerado de todas las enfermedades, tanto cardíacas como de riñón, de hígado del cerebro, etc."."Por tanto, tratar de entender el proceso del envejecimiento podría ayudar a retrasar la aparición de las enfermedades", ha agregado el internacionalmente reconocido científico español, graduado por la Universidad de Valencia en 1987 y doctorado en 1993.Izpisua ha revelado que, "gracias a las nuevas tecnologías, podemos experimentar con ratones y tratar de entender cómo se produce el proceso del envejecimiento".Ha recordado que en el envejecimiento humano interviene el genoma y lo que se ha llamado el epigenoma, que es el conjunto de compuestos químicos que modifica o marca la función del genoma.También ha señalado que hace 100 años la esperanza media de vida estaba en 50/60 años y que el genoma de esas personas "era el mismo que el nuestro hoy en día", cuando la esperanza de vida ha subido hasta los 75/85 años."Luego, si el genoma es el mismo, ¿donde está la diferencia?", se ha preguntado. "Está en el epigenoma", se ha respondido."El que la interacción que hemos tenido en estos 100 años con el medio ambiente ha podido cambiar nuestra esperanza de vida se debe al epigenoma, no al genoma, que sigue siendo el mismo. Por ello, el epigenoma es fundamental para el envejecimiento", ha sentenciado.Izpisua se ha referido a un experimento realizado por el científico japonés doctor Yamanaka en el que eliminó de una célula adulta las marcas epigenéticas que se habían añadido a ella a lo largo de la vida, con lo que consiguió que "esa célula adulta se convirtiera en una célula joven, primigenia, embrionaria, que empieza de nuevo y no tiene ninguna historia epigenética"."Este experimento puede servir para entender el envejecimiento e incluso revertir el proceso de envejecimiento", ha considerado.Ha revelado también que, gracias a nuevas técnicas genéticas, en lugar de eliminar todas las marcas epigenéticas del ADN de una célula, se podrían eliminar sólo aquellas que afectan al envejecimiento.El doctor Izpisua se ha referido también a los avances para "cultivar" órganos humanos en otros seres vivos compatibles, como los cerdos y los monos, mediante la introducción de células humanas en los embriones de dichos animales al inicio de su gestación.Así, ha explicado que los experimentos realizados con el cerdo han resultado de "una eficiencia muy baja", porque "las células humanas y la del cerdo no se comunican muy bien", lo que ha achacado a la diferencia del periodo de gestación entre el ser humano (nueve meses) y el del porcino (tres meses), y a la diferencia evolutiva entre ambos, que es de unos 100 millones de años.Sin embargo, la "comunicación" de las células humanas con las del mono es mucho mejor, pero no se ha mostrado partidario de usar a este animal para generar órganos humanos, "primero, por cuestiones éticas, y segundo, porque el mono tiene virus que no se pueden eliminar en el proceso, como sí se puede hacer en el caso del cerdo".En su opinión, "lo mejor sería 'humanizar' al cerdo para mejorar la comunicación entre sus células y las del ser humano".

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