Evaluación para el Acceso a la Universidad

Una segunda oportunidad de oro

Varios estudiantes celebran los resultados de la selectividad. Fotos: Pablo Viñas

Alaine, Josu y Laura tienen más cerca el sueño de entrar en Bioquímica y Medicina en la UPV/EHU después de haber rozado el 10 en la repesca de la selectividad

Idoia Alonso - Miércoles, 18 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Por más que se diga que “equivocarse es de sabios”, a la hora de la verdad los fallos se asocian a las cosas mal hechas. Esta percepción es engañosa porque los mayores inventos de la humanidad son producto del método científico de ensayo-error. La importancia del error se puede aplicar perfectamente al mundo de los negocios. ¿Qué habría pasado si Steve Jobs no hubiera vuelto en 1997 a Apple para lanzar el iPod, el iPhone o el iPad? Que la segunda compañía más valiosa del planeta, probablemente, habría seguido en pérdidas o fagocitada por Microsoft. La mitología que rodea el caso de Appley tantas empresas de Silicon Valey nacidas de experiencias fallidas atestiguan que, lejos de ser un estigma, el fracaso puede ser una ocasión para mejorar.

Alaine Urrutia (Markina-Xemein), Josu Ibarguren (Oiartzun) y Laura Márquez (Bilbao) encarnan el valor de las segundas oportunidades, si se entiende como segunda oportunidad la repesca de la selectividad. Alaine, Josu y Laura sacaron, respectivamente, una nota de 9,3, 9,29 y 9,26 en la Evaluación para el Acceso a la Universidad extraordinaria celebrada del 4 al 6 de julio. Gracias a su decisión de posponer las vacaciones para estudiar, estos tres jóvenes están mucho más cerca del sueño de entrar en Bioquímica y Medicina, carreras con unas de las notas de corte más exigentes de la Universidad del País Vasco: 12,6 y 12,4. Además su ejemplo sirve para desterrar la leyenda de que a la repesca de la selectividad se presentan los estudiantes más flojos.

DEIA interrumpe sus merecidas vacaciones para conocer su experiencia, porque no todo el mundo, por no decir casi nadie, volvería a pasar por el trance de la selectividad. Pillamos a Laura en Ajo acompañada por unas amigas que hace tan solo unas semanas “me miraban como a una loca por querer presentarme a la selectividad por segunda vez”, afirma esta joven que sacó de media en el instituto Botika Zahar de Deusto un 9,32. No se puede decir que Laura hiciese mal la prueba ordinaria ya que sacó un 8,11, pero la nota se quedaba “un poco corta” para poder entrar en Medicina. Pese a mejorar su resultado, Laura es consciente de que no va a poder entrar este año en la Facultad de Medicina del Campus de Leioa por llegar desde la extraordinaria aunque tiene nota de sobra. Ya le han aceptado en la facultad madrileña de la Universidad Europa y su objetivo es poder trasladar su expediente a Leioa el año que viene.

Esta joven no se arrepiente del esfuerzo extra realizado. “Toda la gente de mi entorno me decía: Estás loca. Pero a mí me da igual, me da igual invertir un par de semanas de mis vacaciones en perseguir mi sueño desde niña. Me he presentado para no quedarme con la sensación de no haber hecho todo lo posible y arrepentirme en el futuro. No me quería quedar con que podía haberlo hecho y no lo hice”, explica. Según comenta, los nervios le pasaron factura en la prueba de junio. “Soy una persona que lleva mal el estrés, me pongo muy nerviosa y eso juega en mi contra”, dice. Tanto es así que Laura casi entra llorando al examen de Biología, la asignatura de especialidad que más ponderaba para Medicina. “Al final, tanta preocupación no sirvió para nada porque saqué un 8,3”.

El camino hasta la repesca tampoco fue sencillo. Recuerda que fueron varias semanas de trabajo intensivo en pleno julio: “Me levantaba pronto por la mañana, a las 8.30, desayunar, ponerte a estudiar, parar a la hora de comer, descansar un rato y volver a ello por la tarde hasta la hora de cenar casi”. Laura agradece el apoyo de su familia. “Ellos -dice- me apoyaron en la decisión de volver a hacer la selectividad, me dijeron que no tenía que quedarme con las ganas porque sabían que podía hacerlo mejor. Yo sabía que podía hacerlo mejor y ellos me veían capaz de mejorar”. Y lo hizo. Ahora le queda el resto del verano por delante “para descansar de este curso tan duro”, pero con la certeza de que “las segundas oportunidades existen y hay que saber aprovecharlas”.

Perseverancia Alaine Urrutia ha vivido una experiencia similar. Expediente brillante en Lea Artibai Ikastetxea, con una nota media en Bachillerato de 9,84 y una gran nota en la selectividad ordinaria (12,1), pero insuficiente para estudiar Bioquímica en la UPV/EHU (12,6). Tras la repesca Alaine tiene un 13,5, lo que le da un pase VIP para Bioquímica. “Estoy superfeliz porque tengo la nota suficiente para entrar”. Igual que Laura, estudiante de Markina que cree fervientemente en las segundas oportunidades “porque en la selectividad te juegas el todo por el todo en tres días de mucha presión y, por los nervios o lo que sea, no siempre consigues demostrar todo lo que sabes”.

Alaine ha comprobado eso de que la experiencia es un grado. “Fui a la selectividad de junio con la sensación de que me jugaba todo a una carta y esta segunda vez estaba mucho más tranquila porque ya conocía la dinámica de las pruebas. Creo que esta segunda vez me quité de encima la presión porque ya tenía una buena nota y no perdía nada”. Ahora, confiesa, “solo pienso en disfrutar a tope del verano y de las fiestas del pueblo”.

El que ya se está cobrando la recompensa a “dos años muy duros de estudio” es Josu, que está de viaje de estudios en Holanda. Este joven de Oiartzun, con una nota media en Bachillerato de 9,26, vivió el resultado de la selectividad de junio como “un pequeño fracaso personal”. Y es que a pesar de haber obtenido una nota excelente, 11,8, se quedó a unas décimas de la nota de corte de Medicina. “Quedé un poco chafado, no son malas notas, pero esperaba un mejor resultado después de dos años de Bachillerato con buenas notas”, señala. Al igual que Laura, este guipuzcoano espera poder trasladar su expediente a la UPV/EHU el curso que viene porque “yo quiero estudiar Medicina en euskera en Leioa”. Ahora toca descansar y disfrutar de esa segunda oportunidad que estos tres jóvenes se han brindado a sí mismos.

Notas de corte

• Doble Grado en Física e Ingeniería Electrónica 13,022

• Bioquímica y Biología Molecular 12,657

• Medicina 12,407

• Física 12,328

• Biotecnología 12,253

• Odontología 11,908

• Doble Grado en Administración y Dirección de Empresas y en Derecho 11,641

• Doble Grado en Ingeniería Mecánica e Ingeniería Electrónica Industrial y Automática 11,537

• Matemáticas 11,410

• Fisioterapia 11,392

• Ingeniería Electrónica 11,355

• Enfermería (Bizkaia) 11,150

• Biología 11,084

• Traducción e Interpretación 11,001

• Enfermería (Vitoria-Gasteiz, centro adscrito) 10,945

• Enfermería (Gipuzkoa) 10,924

• Ciencias de la Actividad Física y del Deporte 10,760

• Ingeniería en Automoción 10,568

• Derecho (Bizkaia) 10,555

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