El VAR debuta sin ruido

La tecnología ha llegado para quedarse.Foto: Borja Guerrero

El colegiado Prieto Iglesias no hizo uso de la tecnología asistente en el estreno del videoarbitraje en Euskadi

Un reportaje de A. Aramendia - Viernes, 20 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

eL amistoso que enfrentó en Urritxe a Amorebieta y Athletic, además de suponer la puesta de largo de ambos equipos en pretemporada y, por ende, el debut de Eduardo Berizzo al frente de la nave rojiblanca, tuvo tintes históricos por la utilización del videoarbitraje. El archiconocido VAR (Video Assistant Referee) que tanto impacto adquirió durante el reciente Mundial de Rusia, donde triunfó, se estrenó ayer en Euskadi en un encuentro en el que el colegiado Eduardo Prieto Iglesias pudo trabajar con él, aunque no tuvo la necesidad de recurrir a su visualización en los noventa minutos de juego. Las seis cámaras instaladas por ETB para la ocasión, dos más de las que acostumbra a utilizar en choques de características similares, se vieron reforzadas por una segunda unidad móvil que puso en marcha Mediapro, que también se encargó de la instalación de los monitores pertinentes en una ubicación próxima a la que ocupó el cuarto árbitro.

Fue así como cogió vuelo ayer el VAR, cuya esperada puesta en escena convirtió Urritxe en un campo de pruebas con la evolución del arbitraje como razón de ser, al igual que está sucediendo en los amistosos del resto de equipos de Primera y Segunda División. El público que se dio cita en Amorebieta, además de no perder detalle de cuanto acontecía sobre el césped, tuvo presente en todo momento la disponibilidad de un sistema que más de un seguidor pidió en el minuto 59, cuando uno de los asistentes de Prieto Iglesias no señaló fuera de juego en un desmarque de Orozko, que no acertó a batir en el mano a mano a Iago Herrerín, quien protestó la acción sin que el VAR entrara en acción. Eduardo Berizzo, tras el partido, señaló en relación al videoarbitraje que “me sugiere justicia y me gusta la idea de repasar y corregir fallos, aunque a veces discuto que se corte tanto el juego porque ello empeora el partido”.

IRIBAR CEDIÓ SU PREMIO La anécdota de la tarde se produjo en el descanso, cuando la rifa de un balón y de las camisetas de los capitanes de ambos equipos, el exrojiblanco Jon Aurtenetxe y Markel Susaeta, fue a parar a manos de José Ángel Iribar, que cedió su premio y pidió que se realizara un nuevo sorteo, como así procedió a hacer el Amorebieta.

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