amorebieta 0-3 athletic

Sancet pone la rúbrica

El juvenil deja detalles en una cita bajo control donde destacó Unai López, autor del primer gol

José L. Artetxe - Viernes, 20 de Julio de 2018 - Actualizado a las 08:53h.

Amorebieta - El Athletic solventó con comodidad el primer ensayo con Eduardo Berizzo al mando. Como es habitual en este tipo de citas, actuó una formación en cada tiempo, ambas diseñadas a partir de una mezcla de veteranos, nuevos y jóvenes. Dos onces que ofrecieron un rendimiento propio de estas fechas ante un Amorebieta aún menos rodado que estuvo siempre a merced del control ejercido por el ilustre visitante de Urritxe. Unai López abrió la cuenta pronto y hubo que aguardar cerca de una hora para asistir a más goles, uno de Nolaskoain y el otro a cargo de Sancet, cuyas evoluciones, incluido el remate que alojó en la red, fueron de lo más llamativo dentro de la monotonía general.No son partidos para lucirse, aunque fue evidente que determinados hombres pusieron un especial interés en sobresalir, conscientes de que se hallan en un proceso donde deben convencer al míster de que merecen plaza en el grupo definitivo. En este sentido, merece anotarse el despliegue del autor del primer tanto, el más móvil del trío de medios que jugó de salida. Con libertad, pero también con iniciativa, para enredar entre líneas por cualquier zona, Unai animó el cotarro con su habilidad para asociarse en espacios reducidos. La banda derecha, formada por Capa, en constante desdoblamiento, y Susaeta, fue la más productiva, mientras por la opuesta Balenziaga estuvo más remiso pese a los inteligentes y en ocasiones inapropiados apoyos que le brindó Iker Vicente, quien sirvió raso el pase del primer gol tras profundizar por su costado.Dani García fue el medio más retrasado en una función que no le es desconocida, aunque alternó a veces con Beñat. Los centrales apenas intervinieron, al igual que Villalibre, que resolvió sin puntería tres envíos por alto y recibió poco al pie. El lógico repliegue local dificultaba los avances por la franja central, una tónica que se repitió en la segunda mitad, que arrancó con la sola continuidad de Herrerín, suplido a falta de media hora.El Amorebieta optó por presionar unos metros más arriba tras el descanso y la circulación no fue tan ágil como en algún tramo previo, pero el mando del Athletic siguió inalterable. La mayor novedad radicó en la posición de Guruzeta, como centrocampista más avanzado, muy cerca del ariete, Sabin, un detalle corregido con la entrada de Sancet, que tomó esa posición desplazando a Guruzeta al ala izquierda y a Córdoba a la derecha.VERTICAL GANEA En su primer contacto con la pelota, mediante un chut de volea, Ganea quiso dejar sentado que lo suyo es atacar. El lateral percutió sin descanso, probó con desigual acierto acciones vistosas y exhibió su potencia en pocos metros. Él fue uno de los que trató de salirse del guión de pases previsibles con que el equipo amasaba posesión y lo mismo cabe decir de Lekue, que buscó la penetración sin disimulos.Iturraspe fue el ancla, con Rico atento para lo que fuese necesario y luego, con Sancet dentro, hubo más variedad en el juego. El Amorebieta, en una escapada de Orozko, que obligó a Herrerín a salir del marco, protagonizó su única aproximación. Dio la sensación de que partía en posición ilegal, pero como remató fuera no se recurrió al VAR, pese a la reclamación inmediata del portero. Un par de intentos de Córdoba y Guruzeta, que tiró desde lejos y halló la respuesta de Goiria, fueron el preámbulo del 0-2. Iturraspe templó un córner y Nolaskoain cabeceó picado a la altura del segundo palo, como indican los manuales.Casi al final estuvo cerca de repetir el centrocampista reconvertido a central este verano, en un córner botado por Ganea. Y también Sabin, en otro córner de Iturraspe. Previamente, Sancet dejó su impronta con un derechazo cruzado a media altura que se coló junto al palo opuesto. No se lo pensó mucho, la verdad, y su atrevimiento sirvió para redondear el marcador.La tarde terminó sin sobresaltos, pues incluso los amenazantes nubarrones instalados sobre la localidad tuvieron el detalle de no descargar de forma que el bochorno persistió inalterable. Pocas conclusiones a extraer y es que todavía es muy pronto para apreciar aspectos interesantes. En todo caso, Berizzo no dejó de aleccionar a los suyos, rectificando posiciones, solicitando lo mismo mayor agilidad en la circulación que una presión sin miramientos en las escasas situaciones en que se perdía la pelota en zona avanzadas y el Amorebieta contaba con la posibilidad de empezar jugada. Típicas consignas dirigidas a futbolistas que aún están lejos de alcanzar el punto que la competición reclama.