un mercado global

Abierto 24 horas 365 días

Desde la mayor red comercial a la tienda más pequeña, la accesibilidad al comercio electrónico se ha disparado. Es un mercado global en el que hay que aprender a desenvolverse

Por Juan de la Herrán - Sábado, 21 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

EL verano coincide con el momento de las rebajas. Todas las tiendas se lanzan a colocar el cartel de “desde el 50%” y aunque todos sabemos que eso no significa mitad de precio, allí entramos a buscar esa ganga con la que habíamos soñado durante la primavera. Pero la imagen que se repite desde hace años las tardes de los sábados en Bilbao es la de turistas zombis deambulando a la búsqueda de un comercio abierto. El convenio provincial del comercio textil obliga a cerrar a todas las marcas de Inditex y esto hace de tractor para otras tiendas que se ven obligadas a cerrar ante la falta de clientes. Pero siempre nos queda el comercio electrónico que no cierra ni por las noches.

La forma de consumir ha cambiado. Conocemos nuestras marcas favoritas y las tallas que usamos de cada prenda. Nos atrevemos a comprar sin probarnos la ropa. Hemos apuntado el precio que tenía un artículo antes de rebajas, por lo que sabemos exactamente el descuento que hemos encontrado. Los comercios electrónicos han aprendido que los gastos de envío son una traba y han buscado mil formulas e ideas para abaratar estos costes al máximo. Quién nos iba a decir hace unos años que recogeríamos un paquete en un armario que encontramos en un pasillo de un centro comercial, escaneando un código que nos ha llegado al correo electrónico.

Los métodos de pago, el principal escollo que tenían sobre todo con las generaciones no tecnológicas para comprar, han sabido actualizarse para convertirse en más seguros. Aunque cada banco tiene un sistema de seguridad diferente, uno de los más eficaces es el de la verificación en dos pasos. Mediante este método, cuando realizamos un pago con nuestra tarjeta a través de Internet, nos llegará un mensaje a nuestro teléfono móvil con un código que tendremos que escribir para que el pago se haga efectivo. Tienes que hablar con tu banco o a través de su banca electrónica para activar este sistema. Yo mismo recibí un cargo en mi tarjeta electrónica de una compra que no había realizado y el mismo día que detecté el fraude el banco me repuso la cantidad cobrada. Lo que no entendí es por qué mi banco acepto un cargo si no se hizo la verificación en dos pasos.

Otro detalle que ha avanzado mucho es el de las políticas de devoluciones, pero recuerda que cada comercio tiene una forma diferente de proceder. Lee la letra pequeña, ese link que dice que he leído y acepto las condiciones. La ley de comercio electrónico fija los días máximos en los que puedes realizar un cambio o una devolución, pero esto solo cubre la Unión Europea. En ocasiones crees que estas realizando la compra en un país de la Unión, pero en realidad la web opera desde un paraíso fiscal que no acepta dicha legislación.

Hasta la tienda más pequeña puede hoy en día disponer de un comercio electrónico. Existen plataformas que permiten disponer de una tienda con mas de 2000 referencias por tan solo 40 € al mes. Lo importante es conocer realmente quiénes son nuestros clientes, sus gustos, sus aficiones, su forma de comprar. Después ya solo tienes que ofrecerles todo lo que necesitan de una forma diferente las 24 horas del día. No sirve de nada quejarnos de las grandes plataformas, lo que hay que hacer es luchar contra ellas con las mismas herramientas y poner ese grado de conocimiento que hemos adquirido a lo largo de los años dentro de nuestro comercio electrónico. ¿Sabes cuánta información te puede dar la caja registradora sobre cuál es la hora de más ventas?