konpartsero eguna

Cocinando Aste Nagusia

Los grandes pucheros estuvieron presentes. (Oskar González)
Los comparseros celebraron ayer su gran día en una jornada en la no faltó la música, comida y muchas actividades. (Fotos: Oskar González)

Las comparsas se unen para celebrar su gran día en un acto que se desarrolló ayer en El Arenal bilbaino

Un reportaje de Laura Fernández - Domingo, 22 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

LOS comparseros consiguieron ayer hacer de El Arenal su sitio. Todas las comparsas bilbainas celebraron ayer el konpartsero eguna y, sin duda, encendieron los fuegos para mezclar los ingredientes necesarios para cocinar la próxima Aste Nagusia. A falta de 27 días de comenzar la semana más larga del año, Bilbao ya comienza a teñirse de colores y en las calles se nota que las fiestas están a la vuelta de la esquina.

Todos los comparseros que se acercaron por el recinto festivo radiaban ilusión y ganas, muchas ganas, de celebrar su día: “Hemos venido a pasarlo genial y aprovechamos para calentar motores para Aste Nagusia, para que nuestro cuerpo se vaya acostumbrando un poco a estar de fiesta muchas horas”, bromeó Sheila Mazado. A las diez de la mañana El Arenal se comenzó a transformar para que, a las 11.30 horas, todo estuviese a punto. En ese instante comenzó el concurso de pintxos. Las comparsas pusieron todo de su parte, pero únicamente fueron tres las que consiguieron llevarse un pellizquito del premio. En tercer lugar se clasificó Txomin Barullo y en segundo, Mamiki Konpartsa. Uribarri fue la comparsa que se proclamó ganadora del certamen. Una gran parte de los componentes de Uribarri fueron a recoger el premio y, sin duda, fueron los más fotografiados del momento. Sus caras lo decían todo. Sus sonrisas y el brillo en sus ojos transmitían emoción por haber conseguido el premio. “Estamos contentísimos y ahora vamos a seguir celebrandolo”, dijo Ainhoa Baranda, parte del equipo de cocina de la comparsa.

Además, los más pequeños también tuvieron su lugar ya que a partir de las 12.30 horas pudieron disfrutar de diferentes juegos infantiles programados para ellos. Del mismo modo, todos los curiosos que se acercaron ayer a El Arenal pudieron degustar tomates y pimientos de Euskolabel.

Los minutos iban pasando y con ello el apetito iba creciendo. Los pucheros comenzaron su función. Sukalki, paella o carne estofada fueron algunos de los principales platos que se pudieron ver en el recinto festivo. Además, la ensalada también fue un plato que muchos comparseros optaron para acompañar la comida. Pero, lo que no faltó en ningun momento fue la música. Tras la comida popular, alrededor de las 17.30 horas, Ozen Erromeria se encargó de levantar de las sillas a todos los comparseros que siguieron la fiesta juntos. “Es un día muy bonito y especial para nosotros. Al final estamos trabajando durante todo el año y estas fechas, aunque haya mucho trabajo, las disfrutamos muchísimo”, dijo Olatz Sorronokoetxea.

La fiesta sin marijaia Y es que, ayer solamente faltó que Marijaia -la reina de la fiesta- se asomase desde la balconada del Arriaga. La fiesta duró durante todo el día y, a pesar de que cada comparsero llevara su camiseta, no hubo diferencias. Compartieron el mismo espacio con el mismo objetivo: celebrar por todo lo alto su gran día y aprovechar para calentar motores para Aste Nagusia.

“Queda muy poco y todos estamos muy ansiosos por ver a Marijaia. Tenemos ganas de que empiece a andar por sus calles, que se encuentre con todos los bilbainos que esperamos su llegada durante todo el año”, dijo Igor Sánchez.

Con los brazos en alto, bailaron, cantaron y disfrutaron durante todo el día del Konpartsero Eguna conquistando desde ya un espacio que durante las fiestas es animado prácticamente por ellos. Ya huele a fiesta.

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