actor madrileño

El camino de César Mateo

César Mateo posa en uno de los miradores del Puente Colgante, en la orilla de Getxo, durante el rodaje de la serie ‘La víctima número 8’. (Fotos: José Mari Martínez)
El intérprete, en plena grabación de la serie de ETB y Telemadrid.
El actor madrileño, en la barquilla del Puente Colgante.

El madrileño es uno de los actores de la serie de ETB y Telemadrid ‘La víctima número 8’, que ya afronta el final de su rodaje. Su papel muestra su evolución tras trabajar en los proyectos de Telecinco ‘B&B’ y ‘El accidente’

Un reportaje de Marta Hernández - Domingo, 22 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

eS de esa camada de jóvenes actores españoles que empieza a pisar fuerte sobre las tablas de la interpretación. Son los focos de la televisión, de los sets de rodaje y de las audiencias mayúsculas los que han iluminado a César Mateo (Madrid, 1991), que también se ha asomado al teatro. Los primeros pasos, tras formarse como actor, ya le condujeron a la exitosa serie de Telecinco B&B y, más recientemente, participó en El accidente, un proyecto de la misma cadena. Ahora agota el tiempo de grabación de la serie La víctima número 8, que emitirá ETB (y Telemadrid) alrededor del mes de octubre y que atemorizará a Bizkaia por un atentando yihadista en Bilbao.

Esta será, por tanto, la tercera experiencia de Mateo en una serie televisiva. Tras ser chófer en B&B y policía en El accidente, en la producción de EITB y Telemadrid es ahora “un chico marroquí que viene a España con sus padres y sus hermanos pequeños. Llega cuando tiene 7 años a Madrid y luego se instala en Bilbao definitivamente. Es un chico al que le gusta el deporte y trabaja como mecánico en un taller”, expone el actor en una charla con este periódico. Esa es la presentación de Omar, uno de los personajes envueltos en la explosión de la trama de La víctima número 8, que habla de terrorismo extremista y de toda su onda expansiva: de cómo afecta a los familiares de los verdugos, a los de las víctimas... “Omar tiene una relación y está muy enamorado de su chica;es lo más importante para él en este momento de su vida. El atentado les va a afectar mucho a los dos y van a tener que tomar decisiones extremas”, adelanta este madrileño que, debido al rodaje de la serie en localizaciones vizcainas, conoció estos lares. “Me encanta. Nunca había estado, así que de no venir a estar un mes por aquí sin parar...”, sonreía.

El nuevo papel de Mateo es su evolución, su crecimiento y una vez más, una lección de aprendizaje. “B&B fue mi primer papel en televisión y es una serie a la que le tengo mucho cariño. Tenía mucha ilusión y muchas ganas, pero estaba nervioso, un poco verde, incluso, y yo trataba de quedarme con todo”, admite Mateo. En aquella grabación coincidió, como él asegura, con “actorazos” de la talla de Belén Rueda y Gonzalo de Castro, entre otros. “Fue toda una experiencia tener la oportunidad de aprender y observar a actores como ellos. Me ayudaron muchísimo y para mí fue un lujo”, reconoce. Una relación especial floreció con Luisa Martín, que hacía de su tía y, por lo tanto, compartía muchas escenas con ella. “Fue muy generosa conmigo y nos reímos mucho. Me dio muchas clases magistrales de interpretación”, enfatiza.

Por la buena senda La siguiente oportunidad de relumbrón cayó con la serie El accidente, en la que Mateo también se vio rodeado de intérpretes de etiqueta, como Inma Cuesta y Quim Gutiérrez. “Realmente, fue una experiencia muy productiva para mí. Todo ha ido sumando para crecer como actor y profesional. Es un personaje al que le tengo mucho cariño por lo que me dio como aprendizaje”, comenta el intérprete que encauza ya un camino que nunca tuvo determinado por completo. “Cuando era joven tenía ganas, tenía curiosidad por este mundo y con 18 años empecé a estudiar. A medida que lo iba conociendo, más me iba enganchando. Pero luego tienes que trabajar e ir conociendo el medio para saber si es lo tuyo y es lo que me ha pasado: que cuanto más he ido trabajando, más me ha ido enganchando. Además, vas sintiéndote más seguro de ti mismo... Cada vez tengo más claro que esto es lo mío”, confiesa.

Y es que en esa época de toma de decisiones, de emprender la dirección de una vida, a Mateo le sonaron otros compases, le acompasaron otros ritmos. A los 18, dudó entre la música y la escena y finalmente, animado por su familia, se decantó por tomar clases regulares de interpretación en el Estudio Juan Codina. Tres años de formación sentaron las bases de este actor que hoy ha crecido. “Estoy muy, muy contento por cómo van las cosas y muy agradecido a la gente que me va dando oportunidades. Es un mundo complicado. Son pequeños detalles los que harán a una persona que confíe en ti”, considera Mateo, un apasionado del deporte y de la práctica de la equitación y el kombat boxing, entre otros.

Su recorrido en el teatro también ha sido fructífero. “Realmente aún estoy como aprendiendo a nadar y a sentirme cómodo. Llevo poco tiempo haciendo teatro, pero estoy muy ilusionado con este proceso de aprendizaje”, opina. Además, al abrirse el telón también se ha juntado con intérpretes de renombre, como María Adánez.

Y con esas vistas al mirar por el retrovisor, alcanza Mateo a La víctima número 8, “una serie que va a sorprender, tiene una intensidad muy alta y cada capítulo termina muy arriba. Es un trabajo con un ritmo frenético, esa sería la palabra. Va a mantener al espectador con los ojos abiertos”, destaca el madrileño. Él, o más bien Omar, es el que pasa en la barquilla del Puente Colgante junto a una chica en una de las primeras imágenes que se verán de este proyecto en televisión. Precisamente, una foto con las vistas desde la pasarela del monumento Patrimonio de la Humanidad colgó el propio Mateo en su Instagram. Y es que los actores y el equipo directivo y técnico, que rodaron por la noche, subieron a la pasarela del Puente por la tarde, además de asistir a una pequeña explicación sobre la historia de este emblema de Bizkaia.

acción Mateo trabaja en esta ocasión con María de Nati, Veronika Moral, Marcial Álvarez, Farah Hamed, Lisi Linder e Iñaki Ardanaz. La víctima número 8 está rodada íntegramente en exteriores e interiores naturales. La trama arranca con un ataque terrorista de naturaleza yihadista que tiene lugar en el Casco Viejo de Bilbao. La ficción profundiza en la onda expansiva que este suceso provoca al nutrido grupo de personajes que configura la serie. Narrada en clave de thriller, profundiza en cómo esos personajes viven las consecuencias de la barbarie. Víctimas y verdugos serán a partes iguales los protagonistas de la trama en clave personal. La investigación policial se centrará en atrapar a los responsables del ataque y en dar respuesta a los interrogantes que irán surgiendo a medida que avance la serie.

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