El nuevo pulso

Envío de cartas a iritzia@deia.eus - Martes, 24 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

El ecochef estadounidense Dan Berber reconoce a España como potencial en calidad bioalimentaria, y pone el ejemplo de las granjas piscícolas en las marismas del Guadalquivir.

Que bueno, así en todo. Sería como darle la vuelta al calcetín de lo que hoy nos enseña lo global del país como un dibujo... a borrar. Que aún se dificulte la producción eléctrica fotovoltaica para autoconsumo, al imponer un gravamen a nuestro sol, a cambio de mantenernos enfangados en el lodo petrolero es hoy una de las partes mas feas de ese dibujo.

Hoy, España también es señalado por poner dificultad al desarrollo para convertir en eléctrico vehículos usados con motor de explosión. Aplica costos elevados a la hora de homologar ingenierías y talleres para estandarizar vehículos convertidos en eléctricos, aunque pasaran la ITV como uno nuevo.

Un nuevo gran problema de conciencia económica y medioambiental: ¿qué hacer con nuestros coches diésel? Miles de vehículos podrían pasar a ser un todo chatarra, cuando como mínimo el 70% de su mecánica y equipamientos sería reutilizable para prolongar su vida útil.

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