bloquea la solución para el astillero

Bankia se niega a pagar a Van Oord y complica la última salida de La Naval

La draga ‘Vox Amalia’ abandona el astillero de Sestao en dirección a Santander (Foto: José Mari Martínez)

UGT avisa de que si la entidad financiera no devuelve sus avales, el astillero estará “a dos telediarios” de la liquidación

Adrián Legasa - Miércoles, 25 de Julio de 2018 - Actualizado a las 08:14h.

Bilbao - En otro giro de guion, La Naval se topa con la enésima piedra en el camino y vuelve a asomarse al abismo del cierre. La banca lleva días cocinando un acuerdo para activar el pago de los avales de la draga Vox Alexia a Van Oord y conceder así una última oportunidad al astillero pero, cuando todo parecía hecho, Bankia se ha negado a firmar. En estos momentos el resto de bancos y la propia empresa tratan de presionar a esta entidad para que acepte pagar ya los 42 millones al armador holandés para mantener viva la negociación sobre la finalización de la draga en Sestao, cuestión que parece más complicada que nunca.El futuro de La Naval pende de un hilo y la negativa de Bankia puede de hecho suponer la puntilla, como denunció ayer la sección sindical de UGT en el astillero. Aun no está todo perdido, pero que una vez más hayan surgido discrepancias entre las seis entidades financieras implicadas es una mala señal. Y es que, además, el pago de los avales tampoco garantiza nada. Es solo un primer paso necesario para poder reabrir el proceso negociador con Van Oord sobre el futuro de la draga, ese último salvavidas al que agarrarse para disponer de unos meses más para buscar nuevos inversores.El armador holandés cuenta con las mejores cartas, o al menos es el que menos preocupado está ante la agonía del astillero vizcaino. La sensación entre la plantilla es que, llegados a este punto, su prioridad es ingresar los 42 millones de los avales. No ha cerrado la puerta a recomprar a la banca el esqueleto de la draga para terminarla en Sestao, pero no tiene ninguna prisa.De ahí que sea especialmente relevante poder retomar el diálogo cuanto antes. Hay que tener en cuenta que agosto es un mes prácticamente inhábil para este tipo de cuestiones y que la situación económica de La Naval deja un margen de maniobra muy estrecho. Retrasar a septiembre el pago de los avales supondría tener los días contados para negociar con Van Oord y enviaría una señal muy negativa al armador, con el que las relaciones no son precisamente de plena confianza.En esta fase puede decirse que el pool bancario -Santander, Caixabank, Bankia, Kutxabank, Caja Rural y Sabadell-Guipuzcoano- y el astillero forman un bloque común, o al menos comparten el interés de retener la Vox Alexia en Sestao. Esa es la teoría porque, a la hora de plasmar en el papel ese primer movimiento para pagar a Van Oord, han vuelto a surgir posiciones díscolas como ya ocurrió en capítulos anteriores del concurso de acreedores. En este caso ha sido Bankia quien ha dicho que no acepta los términos propuestos por el resto de entidades para pagar los 42 millones, un trámite que, pese a su sencillez, requiere de cierto trabajo de cocina.Garantía por escrito

La hoja de ruta trazada por la banca pasaba por dejar en manos del Santander la ejecución del pago, entidad que luego recibiría el dinero de cada uno de los otros cinco socios. Ha sido al poner por escrito esa garantía de cobro solicitada por el banco de Ana Patricia Botín cuando ha saltado la sorpresa al negarse Bankia a hacer frente a su parte, 13 millones de euros.Ya había trascendido que algunos bancos confían en poder evitar en los tribunales la devolución de los avales y esa podría ser la apuesta de Bankia, uno de los agentes que más remiso se ha mostrado a respaldar al astillero -Kutxabank y Caja Rural han sido los que más han remado a favor de salvar la empresa-.¿Es una decisión definitiva? Sin el sí de Bankia poco más se puede avanzar mientras que un hipotético proceso judicial sobre los avales supondría perder un tiempo que La Naval no tiene. Ahora los esfuerzos tanto por parte del resto del pool como de la dirección y plantilla del astillero se centran en convencer a Bankia de que cambie de parecer para poder ejecutar el pago antes de que termine el mes de julio.“Si Bankia no paga, estamos a dos telediarios de ir a la liquidación”, advirtió ayer UGT en un intento de presionar a la entidad rescatada por el Estado español, que recibió una inyección de dinero público de más de 20.000 millones. Con todo, la comunicación sigue abierta, por lo que aún es posible que la banca vuelva a hacer piña y devuelva así la pelota al tejado de Van Oord.Sobre el armador hay poca certidumbre. Sus últimos movimientos apuntan a que su intención es alejarse de Sestao y habrá que ver hasta qué punto el cobro de los 42 millones le haría recuperar la confianza. Una vez tenga el dinero, todo dependerá de él. La firma holandesa ya tumbó el mes pasado un principio de acuerdo con la banca para recibir el dinero de los avales y, a la vez, recomprar el esqueleto de la draga por 20 millones, de los que 5 los pondría La Naval. De ahí hacia abajo se movería la nueva negociación.

Secciones