Mesa de Redacción

Solo para adultos

Por J. C. Ibarra - Miércoles, 25 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Unoasis de paz. Así se anuncia un hotel de Benidorm que resalta como uno de sus atractivos el ser Solo para adultos. Me encantan los nuevos Herodes. Los niños molestan, son ruidosos, ríen y lloran, tienden a prescindir de la etiqueta, miran con inocente descaro y no tienen aún desarrollada la facultad de la hipocresía social. Vamos, que son un engorro para los adultos que no están ni acostumbrados ni obligados a bregar con ellos. Los niños y sus padres, esos adultos que constituyen la especie aparte que se dedica a criar cachorros para que la Humanidad siga su rumbo y no se extinga, deben tener sus propios espacios de vida, crecimiento y asueto, al otro lado de la valla que acota el Solo para adultos. No es que los usuarios de hoteles, cafeterías y restaurantes privados de la algarabía de los niños sean contrarios a la existencia de estos humanos en vías de desarrollo;ellos saben perfectamente que esa tierna carne de cañón es necesaria para que, en el futuro, siga siendo posible el desarrollo de la sociedad, el avance de la economía y la generación de riqueza que, vía trabajo e impuestos, permita a los adultos libres de cargas familiares disfrutar de los hoteles solo para adultos y de otros espacios sin niños que pagan con los rendimientos del capital y las pensiones garantizadas por los del otro lado de la valla. Llegará el día en que haya también playas, calles y hasta ciudades solo para adultos, libres de esos mocosos. Son necesarios, sí, pero que los aguanten sus padres.

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