Tribuna abierta

¿Está siendo Trump chantajeado por Putin?

Por Germán Gorraiz - Jueves, 26 de Julio de 2018 - Actualizado a las 07:25h.

EL actual sistema dominante o establishment estadounidense utilizaría la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable mediante las técnicas de manipulación de masas, teniendo como pilar de su sistema político la sucesiva alternancia en el poder del Partido Demócrata y del Republicano, ambos fagocitados por el lobby judío. Sin embargo, con el inesperado triunfo de Donald Trump en las presidenciales de Estados Unidos, asistimos a la irrupción del llamado escenario teleonómico en contraposición al escenario teleológico actualmente vigente y que vendrá marcado por dosis extremas de volatilidad.

Nueva Geopolítica ‘Primus Inter pares’ En una entrevista a la cadena estadounidense ABC, el futurible candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, expresó sin ambages la idea de que la “OTAN está obsoleta, no sirve para combatir el terrorismo y cuesta demasiado a Estados Unidos”, por lo que exigió a los países europeos integrantes de la OTAN pasar por caja, pues la aportación económica de dichos países europeos sería de un exiguo 2% del PIB nacional, quedando el grueso de la financiación en manos de Estados Unidos (el 70% de cerca del billón de dólares del total del presupuesto). Asimismo, en una conferencia pronunciada en la sede de la influyente revista política The National Interest, Donald Trump expuso las líneas maestras de su política exterior que podrían sintetizarse en su lema Estados Unidos primero, lo que de facto supondría suponer un retorno a la Doctrina Monroe, América para los americanos, y el retorno al proteccionismo económico tras cancelar el Tratado de Libre Comercio con Canadá y México. Por otra parte, el finiquito de la unipolaridad de Estados Unidos y de su papel de gendarme mundial y su sustitución por la nueva doctrina geopolítica Primus Inter Pares o G2 -Estados Unidos y Rusia- en la gobernanza mundial perseguida por Trump y Putin, sería un misil en la línea de flotación del complejo militar-industrial de Estados Unidos que tiene perfilado para la etapa pos-Obama la recuperación del papel de Estados Unidos como gendarme mundial, mediante un incremento extraordinario de las intervenciones militares estadounidenses en el exterior (léase nueva guerra en Oriente Medio).

¿Descartado el ‘impeachment’ a Trump?

La nueva doctrina geoestratégica conocida como Guerra Híbrida sería atribuible al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, Valery Gerasimov, quien afirmó que “ cada vez es más frecuente que se dé prioridad a un uso conjunto de medidas de carácter no militar, políticas, económicas, informativas y de otro tipo que estarían sustentadas en la fuerza militar. Son los llamados métodos híbridos, concepto que se habría puesto en práctica por primera vez con ocasión de las recientes elecciones presidenciales en Estados Unidos. Así, en la web de investigación Mother Jones apareció una versión reducida del informe de los servicios de inteligencia de Estados Unidos en el que acusaban directamente al Gobierno de Putin de estar detrás de “supuestos ataques cibernéticos de hackers rusos para desequilibrar la campaña electoral de Hillary Clinton e inclinar la balanza a favor del supuesto submarino ruso, Donald Trump”. Según el citado documento de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, el Departamento Central de Inteligencia ruso con sede en Moscú, considerado el “servicio de espionaje más poderoso y efectivo ruso en la actualidad tras asumir las funciones del primigenio Servicio de Inteligencia Exterior”, se habría servido del pirata informático Guccifer 2.0 así como de la página web DC Leaks.com y de WikiLeaks para “difundir públicamente información de los correos secretos de Hillary Clinton obtenidos mediante hackeo cibernético”, extremo negado por el fundador de WikiLeaks, Julian Assange.

La conexión rusa tuvo como primera víctima colateral al asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, Michael Flynn, tras filtrarse que habría mentido al vicepresidente, Mike Pence, sobre sus conversaciones con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak, pero Donald Trump habría negado la existencia de la llamada conexión rusa, acusando a la Agencia Nacional de Seguridad y al FBI de estar implicadas en la filtración de informaciones perjudiciales para su administración. Sin embargo, en un momento crucial para finiquitar la investigación de la presunta relación del Gobierno ruso con varias personas del entorno del presidente Trump al igual que la denuncia contra Putin tras ser acusado de “interferir en el proceso electoral norteamericano para favorecer al entonces candidato Donald Trump” encargada al FBI, el cese fulminante de su director, James Camey, habría provocado que la sombra del Watergate volviera a planear sobre Washington, proceso que habría sido descartado por el Estado Profundo al tener que esperar a los resultados de las elecciones de noviembre que renovarán la totalidad del Congreso y un tercio del Senado.

¿Es Trump chantajeado por Putin? Tras la apocada respuesta de Trump a Putin en la reciente Cumbre de Helsinki, crecen las sospechas de que Putin dispondría de información sensible sobre Trump con la que estaría chantajeando a Donald Trump para obligarle a entronizar el G2 como nuevos garantes de la Gobernanza Mundial y que tendría su reflejo en su actitud despectiva hacia las agencias de Inteligencia estadounidenses, FBI y CIA, por lo que no sería descartable la gestación de una trama endógena para neutralizar a Trump, tras lo que su vicepresidente, Mike Pence, asumiría la presidencia. Así, la primitiva CIA se habría transmutado en el llamado Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security) y de la hidra-CIA habrían nacido 17 nuevas cabezas en forma de agencias de inteligencia que integrarían la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos -la cuarta rama del Gobierno según Tom Engelhardt-, agentes patógenos de naturaleza totalitaria y devenidos en Estado paralelo -verdadero poder en la sombra fagocitado por el Club de las Islas, de George Soros ,y que se habría conjurado contra un Trump partidario de la Geopolítica Primus InterPares o G2-, con lo que mediante un nuevo magnicidio lograrán que Estados Unidos vuelva a la senda de las pseudodemocracias tuteladas por el verdadero Poder en la sombra: la Cuarta Rama del Gobierno.

Secciones