recurso contra la ley de abusos policiales

EH Bildu facilita el aval del Parlamento al pacto con Sánchez sobre abusos policiales

El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, y la portavoz parlamentaria Maddalen Iriarte. Foto: Efe

Insinúa una abstención crítica suficiente para aprobar los cambios en la ley, condición necesaria para retirar el recurso

Míriam Vázquez - Jueves, 26 de Julio de 2018 - Actualizado a las 07:25h.

bilbao - Tan solo un día después de anunciar las condiciones pactadas con el Gobierno español para que retire el recurso contra la ley de abusos policiales, el Ejecutivo de Urkullu logró ayer los votos necesarios para validar en el Parlamento Vasco las modificaciones acordadas con el gabinete de Pedro Sánchez. EH Bildu no necesitó pensarlo demasiado y dejó ver que volverá a abstenerse, porque anunció que no ve motivos para cambiar su voto con respecto a la tramitación del proyecto inicial. El Gobierno vasco tiene así los votos necesarios para materializar los retoques en la ley que busca reparar los abusos policiales sufridos entre 1978 y 1999, y para cumplir de ese modo su parte del pacto para retirar el recurso que interpuso Mariano Rajoy en el Tribunal Constitucional. El acuerdo, por lo tanto, está blindado y no va a entrar en zona de peligro cuando arranque la tramitación parlamentaria en otoño. La abstención de EH Bildu es suficiente para que PNV y PSE saquen adelante este trámite. Los cambios pactados con Madrid son mínimos y buscan garantizar que la ley se centrará en reparar a las víctimas, y no en señalar a los autores del abuso. No obstante, EH Bildu consideró ayer que la ley se ha rebajado, pero se decantó por no obstaculizar el reconocimiento de estas víctimas.

Ha quedado despejado el penúltimo obstáculo para que, en otoño, comience el proceso de reparación a las víctimas y la Comisión de Valoración empiece a estudiar las denuncias de los afectados. Solo queda que, salvo sorpresa mayúscula, el Tribunal Constitucional confirme que archiva el procedimiento una vez superado el conflicto entre las partes. El Gobierno español tendrá que confirmar antes en el Consejo de Ministros de mañana o de la próxima semana que retira el recurso, pero es un mero formalismo fuera de toda duda. La garantía de que el Parlamento va a aprobar en octubre los cambios le ayuda a materializar cuanto antes esa decisión.

el rechazo El PP, por su parte, no se contenta con la protección de los datos de los agentes implicados y la presunción de inocencia. Ayer rechazó el acuerdo y se niega en redondo a reconocer a las víctimas sin una sentencia judicial. El proceso de reconocimiento de las víctimas va a arrancar con la oposición de un reducto conformado por el PP (nueve escaños sobre 75 en el Parlamento Vasco), Ciudadanos (que no tiene representación), y determinadas asociaciones de víctimas, sindicatos policiales y asociaciones de la Guardia Civil. Existe la posibilidad de que maniobren para evitar el archivo o para reactivar este conflicto en otras instancias judiciales ordinarias, aunque las opciones de éxito son remotas. El secretario de Convivencia, Jonan Fernández, no resta importancia a estos recelos y quiere reunirse con los colectivos descontentos para tratar de aliviar sus dudas y garantizar la convivencia. Elkarrekin Podemos, por su parte, apuesta por reconocer a las víctimas, pero condicionó su respaldo a que la ley no se haya desvirtuado. Pidió la comparecencia de Fernández en el Parlamento a la vuelta de vacaciones.

EH Bildu, por su parte, anunció ayer en una nota de prensa que el acuerdo busca “cepillar” la ley y “rebaja” lo aprobado en el Parlamento, aunque no concretó a qué puntos se refería. En ese sentido, la distancia de la coalición abertzale con esta ley no es algo nuevo, sino que se remonta a los orígenes del proyecto, donde siempre mantuvo el listón muy alto al proponer una norma sin límites temporales, que abarcase los crímenes franquistas y también las torturas más allá de 1999. Sin embargo, siempre se ha inclinado por no obstaculizar el reconocimiento de las víctimas aunque hubiera preferido una ley más ambiciosa. “EH Bildu no ve razones para variar el voto que se dio en su momento. Pero la negociación con Madrid no trae mejoras, algo que, además, supone un precedente peligroso”, dijo. No obstante, puso en valor que esta ley “iniciará el recorrido de reconocimiento de las víctimas del Estado”.

El parlamentario de Elkarrekin Podemos, Jon Hernández, por su parte, dio la bienvenida al acuerdo, pero puso condiciones: su grupo analizará el texto para comprobar que no se ha perjudicado a las víctimas, y solicita a Jonan Fernández que comparezca en septiembre en el Parlamento. Por parte del PP de la comunidad autónoma, su secretaria general, Amaya Fernández, solo vio una “operación de maquillaje” en la ley y recriminó que se pueda acreditar la existencia de torturas “por cualquier medio de prueba admisible en Derecho sin que sea preciso que haya existido un proceso judicial previo”. “El Gobierno central ha traicionado a las fuerzas de seguridad. Pedro Sánchez ha asumido que ejercerá de herramienta del nacionalismo para esquivar el control constitucional”, dijo. Ciudadanos Euskadi emitió una nota de prensa con un mensaje similar, donde habló también de “opacidad” en el reconocimiento de estas víctimas.

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