Descubrir las salinas de Añana en una nueva dimensión

Cartel anunciador de la nueva experiencia de realidad virtual para visitar el Valle Salado de Añana. (Valle Salado)

La visita a través de realidad virtual y un itinerario ecológico son las nuevas propuestas para conocer este patrimonio cultural

Un reportaje de Itziar Acereda - Viernes, 27 de Julio de 2018 - Actualizado a las 08:46h.

El Valle Salado de Añana, uno de los paisajes culturales más espectaculares y mejor conservados de Europa, propone ahora una visita para descubrirlo en otra dimensión. Así, espera allí una increíble experiencia de realidad virtual que permitirá desentrañar todos los secretos de tan singular conjunto arquitectónico, paisajístico, arqueológico, geológico e histórico, sin moverse del sitio.Esta nueva visita incluye una doble experiencia. Por un lado, los interesados se sumergirán en una aventura de realidad virtual “envolvente y única en su tipo”, como subrayan desde la Fundación Valle Salado de Añana. Con un precio único de 10 euros, el visitante se convertirá en una gota de agua dulce que recorre las entrañas de la tierra hasta convertirse en salmuera, sorprendiéndose con los siete milenios de historia de este paisaje de la sal, único en el mundo.Con alta calidad audiovisual y unas gafas de gran resolución, el actor Txema Blasco, encarnando a un salinero, mostrará el proyecto de recuperación del Valle Salado y acompañará al visitante por el interior de la explotación salinera para comprobar “con tus propios ojos por qué la Sal de Añana es una de las mejores sales del mundo”, afirman las mismas fuentes.Tras esta experiencia totalmente inmersiva, que permitirá ver las salinas blancas en plena producción incluso en invierno, se realizará una cata de sal con una metodología desarrollada especialmente por el Laboratorio de Análisis Sensorial de la Universidad del País Vasco (Lasehu). Con esta prueba se descubren de forma sencilla y amena, pero con profesionalidad, la apariencia y las sensaciones olfato-gustativas de los diferentes tipos de sales que se producen en el Valle Salado, alabadas por los mejores chefs de la cocina internacional.La cata incluye el análisis de algunas de las variedades de Sal de Añana que combinan con especias de cayena, tomate, curry, ajo, finas hierbas y hierbas provenzales, aceituna negra, vino de Marqués de Riscal, etc.Ruta medioambiental Este nuevo mundo de realidad virtual lleno de sensaciones saladas se puede complementar con cualquiera de las visitas por las salinas que pueden elegirse y consultar disponibilidad y precios a través de la web (www.vallesalado.com). A este respecto se ha puesto en marcha este verano una ruta medioambiental.El itinerario ecológico, que discurre junto al río Muera y bajo las eras, busca potenciar y complementar el atractivo turístico de las salinas, dando a conocer a los visitantes sus valores medioambientales. Así, el recorrido viene a descubrir fundamentalmente la riqueza ecológica y de biodiversidad de este enclave alavés, declarado Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).La nueva ruta por las salinas, con un precio de 8,5 euros para los adultos y gratis para niños de hasta 12 años, conducirá al corazón del sistema, al manantial de Santa Engracia. Rodeado por un enclave botánico, el manantial surte de agua salada a toda la explotación salinera mediante un ingenioso sistema de canales de madera que, como las arterias del cuerpo humano, reparte la salmuera por gravedad por todas las salinas.Como novedad, la ruta permite ahora caminar junto al cauce del río Muera y observar los distintos sedimentos geológicos que ilustran la historia del valle. Por el camino, en ocasiones casi suspendido sobre el río, se disfruta del agua de forma muy próxima, con un paseo cerrado de fuertes pendientes a ambos lados. Con todo, el tramo de 400 metros abierto al público invita a un agradable paseo de hora y media de duración. El proyecto continúa con la ejecución del resto del recorrido hasta completar los 1.300 metros que componen el itinerario medioambiental en su versión final, cuyas obras concluirán el próximo año.

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