“Me gustan los detalles que se aprecian en las columnas”

Pedro Ortens y ‘Arquitectura fantástica con personajes’. (Borja López)

Pedro Ortens elige ‘Arquitectura fantástica con personajes’ como la mejor obra

Asier Carnero - Sábado, 28 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BILBAO. Pedro Ortens es un verdadero amante del arte y la cultura. No en vano, es asiduo a pasarse por la pinacoteca y disfrutar contemplando los trabajos de grandes artistas que guardan sus paredes. “Vengo bastante al Museo de Bellas Artes de Bilbao porque me gusta mucho el arte y la cultura”, reseña el bilbaino. En la actualidad se puede contemplar la muestra 110 años, 110 obras, que estará abierta hasta el 17 de septiembre.

Apenas ha comenzado su recorrido por la galería dedicada a la exposición conmemorativa del aniversario pero reconoce que muchas de las obras que contempla ya las ha visto. “A la muestra 110 años, 110 obras es la primera vez que vengo. De momento, me está gustando, aunque la mayoría de las obras ya las había visto antes en la galería permanente que ahora está en obras”, explica Ortens.

En su ruta por la exposición, el bilbaino escogió Arquitectura fantástica con personajes, del pintor Hans Vredeman de Vries, como la pintura que más le ha llamado la atención. El lienzo fue pintado en 1568 y le atrae porque le gusta cómo resalta los “detalles de las columnas, los colores y la luz”. “No soy un artista ni tengo ninguna preparación en arte y pintura, pero desde mi profana opinión te puedo decir que me gustan los detalles de esta obra, también me llama la atención como está pintado. En general el cuadro me gusta”, señala el bilbaino, quien describe las líneas que marcan el trabajo del pintor holandés.

EL AUTOR

Hans Vredeman de Vries nació en Leeuwarden (Países Bajos) en el año 1526 y murió en Hamburgo (Alemania) en 1604. Vries fue pintor, arquitecto y diseñador de jardines, interiores y arquitecturas efímeras, como el arco de triunfo para la entrada del emperador Carlos V en Amberes en 1549.

Entre 1596 y 1598 trabajó en la corte de Praga, donde decoró varias salas y diseñó fuentes para el palacio imperial de Rodolfo II. Buen conocedor de la arquitectura clásica a través de los tratados de Vitrubio y Serlio, fue, a su vez, autor de importantes escritos sobre arquitectura y perspectiva, que, al igual que sus grabados, influyeron, desde su época y hasta el siglo XIX, en los pintores de arquitectura. Su obra se enmarca dentro del Renacimiento y el Manierismo.

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