MUNDAKA fESTIVAL

La gastronomía muestra su lado más musical con catas y degustaciones

Varios niños elaboraron su propio pan en la jornada gastronómica vivida en la atalaya de Mundaka. (Borja López)

La comida de primera calidad marca el segundo día del Mundaka Festival

Andrea Valle - Domingo, 29 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

MUNDAKA. Una suculenta propuesta gastronómica en la que las catas de productos autóctonos fueron las protagonistas marcó la segunda jornada del Mundaka Festival. Queso, txakoli, verduras y hortalizas de los baserris de la zona e incluso bonito Eusko Label fueron algunos de los productos que se pudieron degustar, y también comprar, en la feria que se organizó en la atalaya de Mundaka.

Jon García, Enrique Tate, Jota y María Loizaga fueron algunos de los que se acercaron hasta la feria para degustar el “producto de la tierra”. Tate ofrecía en la feria sus salchichas y “como elaborador de producto autóctono” explicó a DEIA que “hay que defender lo bueno que tenemos en Euskadi, hay que fomentarlo y por supuesto, consumirlo” mientras comía, junto a sus compañeros, el bonito Eusko Label que ofrecía el Mundaka Festival. Tal y como precisó la directora de la cita, esta salchicha -Mundaka Wurst- “está elaborada con atún, sidra vizcaina y grasa y magro de cerdo”.

García, originario del municipio, aseguró que el festival “aporta muchísima gente al pueblo y eso es algo importante para que la gente se anime a venir. Creo que es un sitio paradisíaco que la gente tiene que conocer y esta es una muy buena manera”.

Elena Galicia, Jorge Sánchez, Rubén Galicia e Iratxe Fuertes conocieron ayer por primera vez Mundaka y se encontraron, sin esperárselo, la feria de productos Esencia de Urdaibai. “Hemos venido con los niños a conocer Mundaka y nos ha pillado por sorpresa el festival y las actividades que se han organizado”, señalaban. A pesar de que no se esperaban la gran animación que hubo ayer en Mundaka, aprovecharon para probar los productos de la zona. “Hemos probado el txakoli, el pastel vasco y también un poco de queso. Es muy interesante que se incentive el producto de aquí, es algo muy bueno para nuestra tierra”, declararon.

A pesar de que no tenían planeado sumergirse en la vorágine que suponen las actividades del Mundaka Festival, este grupo de amigos disfrutó al máximo del evento. “El año que viene, sabiendo que hay tanta animación por el día y conciertos por la noche seguramente nos acercaremos y vendremos más preparados”, sentenciaron.

Cata-degustación

Pero no todo fue degustación de productos autóctonos, también hubo tiempo para las cata-degustación. La primera de las catas, para la cual se necesitaba un ticket previamente adquirido, fue la de Gernika Jai-Alai Kopa, en la que se mostró la elaboración del cóctel Jai-Alai. Noelia de la Serna, experta en coctelería y ganadora de diversos premios en la materia, fue la encargada, por cuarto año consecutivo, de llevar a cabo el taller.

Mostró, durante media hora, cómo se debía elaborar el cóctel Jai-Alaique llevaba pimiento de Gernika, txakoli y se elaboraba con un vaso de pelotari. “Es una copa que intenta recuperar el aura de glamour y de ambientazo que había en Gernika hace unos años y que espero aún siga habiendo”, detallaba. Presentarlo en el Mundaka Festival es para De la Serna “un honor”, ya que, según precisó “al igual que el Kafe Antzokia de Gernika, donde yo trabajo, el Mundaka Festival aúna música, cultura y buenos cócteles pero además esto es al aire libre”.

Arantxa Brous, Kepa López, Iker Berrojain, Carlos Irizar, Eva Quintana y Jorge Saénz de Buruaga fueron algunos de los que se animaron a formar parte de la cata-desgutación del Jai-Alai, de donde salieron “muy satisfechos”. “El cóctel está muy rico la verdad, aunque solamente puedes tomarte uno, como mucho dos, si quieres llegar bien a casa”, apuntaban.

Aseguraron que tratarían de ir a todas las catas posibles, y que no se perderían la del txakoli que se celebraba más tarde. Respecto al festival, al que llevan asistiendo cuatro años aprovechando que veranean en Mundaka, explicaron que “el pueblo se llena de gente y son días distintos al resto. Está muy bien porque da vida a las calles de Mundaka”.

Para los más pequeños

La jornada gastronómica de ayer no se limitó a catas y feria de productos autóctonos, sino que también hubo espacio para los más pequeños.

En la atalaya de Mundaka se organizó un taller en el que los niños podían hacer pan. Benot Portuondo fue uno de los que participó en el taller. Contó a DEIA que aunque fue fácil y se divirtió mucho, seguirá comprando pan en la panadería.

Lurdes Alberdi, amama de Benot, confesaba que siendo vecina de Mundaka acoge el festival como “algo genial que incluye a toda la gente. No deja a nadie de lado, hay talleres para niños y también para mayores. Además el entorno es espectacular, así qué ¿qué más se puede pedir?”, apostillaba.

Por la noche Mundaka no se apagó, ya que por el escenario del festival pasaron Moonshakers, Rayden, Bunbury, Belako, Revolta Permanent y Zarata DJ.

Hoy el Mundaka Festival llega al final de su cuarta edición con una nueva jornada gastronómica en la que estarán el chef Josean Alija, que hablará de esos valores que comparten cocina y música: el proceso creativo;un showcooking de la mano de Xabier Gutiérrez, responsable de I+D del Restaurante Arzak, y un Sushi Show con atún rojo.

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