‘110 años, 110 obras’

“Es el primer cuadro que veo que no casa con su registro habitual”

Vicente Ceballos escoge la obra ‘Santa Catalina de Alejandría’ como su favorita de la pinacoteca

Asier Carnero - Domingo, 29 de Julio de 2018 - Actualizado a las 09:43h.

BILBAO. El riojano Vicente Ceballos visitó hace unos días la exposición 110 años, 110 obras en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. No es la primera vez que Ceballos se acerca al Bellas Artes y es todo un experto en lo que se refiere a la pinacoteca. Según comentó a DEIA durante su recorrido por la galería, “he venido varias veces, te diría que unas cinco veces exactamente”.Aficionado a los cuadros y las esculturas, acudió al museo con intención de ver la muestra que se exhibe habitualmente, pero no pudo hacerlo. “Normalmente vengo a ver la exposición permanente, pero, como ahora están en obras estamos viendo esta, que también me está gustando mucho”, explicó Ceballos.De entre todos los cuadros que hay en la galería, el riojano eligió como su favorito el lienzo Santa Catalina de Alejandría del pintor Francisco de Zurbaran. La obra está pintada con la técnica óleo sobre lienzo y mide 125 x 100,5 cm. Tiene los colores difuminados y el color de la cara de Catalina de Alejandría es muy blanco. El estilo del cuadro no concuerda con lo que solía pintar Zurbaran. “Me he tenido que acercar al letrero para comprobar que era una obra de Zurbaran. No es el típico lienzo del pintor y eso me ha sorprendido, porque es el primer cuadro suyo que veo que no casa con su registro habitual, pero me parece interesante y me ha gustado mucho”, afirmó Ceballos en relación a la composición. De todo la exposición 110 años, 110 obras, en conmemoración del aniversario del Bellas Artes, Ceballos destacó que “la museografia me parece que está bien, el arte religioso romano y gótico me ha gustado mucho y no sabía que este museo tuviera tantos cuadros y esculturas de esa época”. Asimismo, los cuadros y esculturas de épocas algo más modernas como el Siglo de Oro también le encantaron. “El museo tiene una buena representación de ese momento”, subrayó.El autor

Francisco de Zurbaran nació en Badajoz en el año 1598 y murió en Madrid en 1664. Se educó artísticamente en Sevilla, con Pedro Díaz de Villanueva (1614), pero mantuvo relaciones amistosas con Pacheco y Velázquez. Será para la historia el pintor monástico por excelencia, absolutamente identificado con la pasión devota y el prodigio milagroso, siempre visto desde un ángulo sencillo, directo, severo y cotidiano. A partir de 1628 se estableció en Sevilla donde pintó numerosísimas obras;entre ellas, las más famosas son sus grandes ciclos religiosos para los conventos. Habitualmente fue ayudado por un gran taller para atender la demanda de toda Andalucía e incluso América.