Más que palabras

Osakidetza, en general

Por Iñaki González - Domingo, 29 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

DESCONFÍO de las generalizaciones. Por eso creo que cuando a alguien se le llena la boca metiendo en el mismo barco a un todo colectivo -social, profesional, económico, político, étnico si quieren- pierdo el interés en lo que diga. Sé que hago mal, pero sobrellevo mi pecado. Con las denuncias de las últimas semanas sobre las presuntas irregularidades en la OPE de Osakidetza me está pasando. Se deben exigir responsabilidades allí donde se acredite que las hay. Se deben mejorar aquellos procedimientos que puedan haber dejado margen al error o a la manipulación. Se deben, en definitiva, asegurar las condiciones en las que los ciudadanos acceden en términos de igualdad al empleo público. Pero, en plena carga de la brigada ligera contra Osakidetza y el Departamento de Salud me descabalgo de los argumentos que insisten en que los procedimientos han estado viciados siempre, que el amiguismo y la corrupción son una constante y que las denuncias son ajenas a intereses personales. A mí a esa charanga no me apunten. ¿Tenemos un servicio de salud en el que quienes han sacado plaza lo han hecho porque son amigos de alguien? Porque, rascando el enunciado, eso dicen los denunciantes políticos y sindicales. ¿Y dónde estaban ellos todo ese tiempo? Porque no les faltan representantes en Osakidetza. Algo sabrían;¿o eran cómplices? No creo que mi médico de cabecera sea un zote;mi enfermera, una indocumentada, y el celador, un vago y todos estén ahí por amiguismo. Mírenles a los ojos y vuelvan a decir eso de que el sistema de selección en Osakidetza ha sido un fraude y fruto del enchufismo. Ya no mola tanto generalizar, ¿eh?