TOUR DE FRANCIA 2018

Un Tour con acento vasco

Mikel Landa. (AFP)

Landa y su séptimo puesto, Fraile y su etapa en Mende, Castroviejo apuntando alto en el Sky y las escapadas de los Izagirre ponen en alza a los corredores de euskadi en la ronda gala

Nagore Marcos - Lunes, 30 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Fueron ocho los ciclistas vascos que a primeros de mes hicieron las maletas para viajar al Tour de Francia y, tres semanas después, son ocho los ciclistas vascos que regresan. Lo hacen con honores, con la buena sensación que deja el haberse desgarrado en cada etapa, soltando las ilusiones tan solo cuando ya eran imposibles. Puede ser que Mikel Landa, el líder de esta representación, partiera con una ambición inalcanzable tras la autoridad exhibida por los favoritos;pero el corredor de Murgia se mostró más que complacido por su séptima plaza en la clasificación general. Era la primera vez que el de Movistar acudía al Tour con aspiraciones personales y, a pesar de su dura caída en Roubaix, que le limitó en la segunda semana y le volvió anodino en Los Alpes;se destapó en la tercera con un valiente Tourmalet. Quería la etapa y el podio. Quería liarla. Pero no le dejaron. Con todo, Landa vuelve dando la sensación de que puede ir a más. De que irá a más. Por eso, no duda en avisar de que “esto es una experiencia que me sirve para el año que viene, para el 2019 soy optimista”.

Igual que Omar Fraile. La cotización del santurtziarra se disparó tras su sobresaliente actuación en Mende. Era su debut en la grande boucle y, como un sabueso, un cazaetapas, se marcha con una victoria: “Esto no lo voy a olvidar en la vida”, dijo el corredor del Astana tras llegar a la capital francesa. Luego es cierto que se quedó sin piernas, que tuvo que trabajar para el equipo;pero llegó el Tourmalet y también lo intentó. “Fue imposible”, recuerda. Con todo, Fraile no tenía que hacer más. Ya había impresionado. Y, ahora, todavía tiene fuerzas para pensar en La Vuelta del próximo mes: “Si todo va bien, allí estaré porque es una prueba que me encanta”. Otro de los que regresan a casa muy bien valorado es Jonathan Castroviejo. En su primera temporada en el Sky, el getxotarra se antojó clave en la victoria de Geraint Thomas, se puso el mono de trabajo y escoltó al galés hasta la línea de meta. Impuso ese ritmo machacón en la montaña que hizo que el campeón del Tour viajara impasible por las carreteras galas. Por eso, Castroviejo reconoce acabar “muy feliz”.

Mientras, los hermanos Izagirre (Barhain-Merida) fueron a lo suyo. A combatir. A pelear cada kilómetro. Pero ambos se quedaron con la miel en los labios. Ion no pudo alzar los brazos ni en Le Gran Bornard, que se rindió a Julian Alaphilippe;ni en la llegada a Carcassonne, cuando Magnus Cort Nielsen le ganó al sprint. Gorka hizo que los aficionados prefirieran la televisión a la playa con sus valientes escapadas, enésimas en este Tour, pero una y otra vez, sus ilusiones quedaban aplastadas por los favoritos en la general. También estuvo a punto de rematar Mikel Nieve. Fue en La Rosiere cuando el navarro del Mitchelton veía muy cerca el triunfo de etapa. Pero entonces Thomas le pasó como un relámpago y le arrebató el sueño a 300 metros de la meta. Así pues, el ciclismo vasco se marcha de París con una victoria y tres segundos puestos. Buen balance.

Erviti y Sicard “Para un gregario como yo, ganar la clasificación por equipos es una maravilla”. Son palabras de Imanol Erviti, que regresa a casa con el buen sabor de boca que deja subir al podio de París, aunque sea por ganar la general por equipos. Tampoco faltó un trabajador de lujo para el Direct Energie: Romain Sicard, que ha protagonizado un Tour más discreto, pero que tuvo la oportunidad de disfrutar el sábado de una etapa cerca de su domicilio de Baiona.

Secciones