Entrenamiento del Athletic

“Vamos Berizzo, vamos”

Varios aficionados preguntaron por el entrenamiento al técnico, que diseñó una maratoniana sesión de tres horas y media de duración

Arkaitz Aramendia - Miércoles, 1 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

lezama - “La próxima vez, a ver si puedes avisar y así dejo preparada la comida”. Con esa frase, en tono cariñoso, se dirigió una aficionada del Athletic a Eduardo Berizzo desde la grada del campo 3 de Lezama cuando el técnico argentino, cronómetro en mano, dio por finalizada la maratoniana sesión matinal de ayer en la factoría rojiblanca, donde los jugadores sudaron la gota gorda. La jornada programada por el entrenador de Cruz Alta, no en vano, comenzó a las 10.00 horas y tocó a su fin a las 13.30 -excepto para los porteros, que se ejercitaron hasta las 13.45- para alivio de los futbolistas, que acabaron exhaustos el primer entrenamiento diseñado por Berizzo tras el stage realizado en la localidad holandesa de De Lutte. La sesión, que no tuvo continuidad en horario vespertino a diferencia de lo acontecido en las semanas previas, tomó cuerpo después de que la plantilla disfrutara el lunes de su único día libre desde que arrancó la pretemporada el pasado 9 de julio.

Fue así como el técnico rojiblanco quiso apretar aún más las tuercas a sus pupilos. Fe de ello pueden dar los numerosos seguidores que se dieron cita ayer en Lezama, donde hubo que esperar dos horas para ver en acción a los jugadores. Si bien el comienzo del entrenamiento había sido anunciado para las 10.00 horas, los futbolistas no saltaron al exterior de las instalaciones hasta las 12.00, al completar una primera hora de vídeo y una segunda en el gimnasio. “Vamos Berizzo, vamos”, llegó a gritar también un aficionado al entrenador argentino cuando este, a las 11.50 horas, ubicaba en uno de los campos parte del material de trabajo que emplearía minutos después.

Respondió con una tímida sonrisa Berizzo, sabedor del tiempo de espera que acumulaban para entonces unos seguidores deseosos de ver sobre el verde a los leones, quienes completaron un entrenamiento de hora y media en el exterior. Después de pasar primero por el gimnasio como es habitual en esta pretemporada, los rojiblancos saltaron al césped para realizar unos rondos de calentamiento y dividirse posteriormente en dos grupos. Uno de ellos estuvo formado por defensas y centrocampistas de corte defensivo, mientras que el otro, con la misión de disparar a portería en el campo 1, lo completaron los atacantes, con jugadores como Oihan Sancet, Cristian Ganea, Mikel Rico y Beñat Etxebarria incluidos.

MÁS FÍSICO AL FINAL Así transcurrió un entrenamiento que trajo consigo una nueva separación entre los futbolistas que se empleaban en el campo principal de Lezama y que, a las 13.05 horas, más de uno dio por finalizado desde las gradas. La realidad, sin embargo, era bien distinta. El plan de Berizzo contaba con un tramo final de sesión de contenido exclusivamente físico. Sin el balón ya de por medio, el de Cruz Alta volvió a dividir la plantilla en tres grupos para completar un buen puñado de carreras por fases y sectores del campo. El técnico argentino, con el cronómetro como aliado, se quedó con uno de los tres grupos, precisamente, el que más exigencia soportó. Tanto fue así que Ganea, Nolaskoain y Capa no pudieron evitar tumbarse en el suelo cuando la práctica tocó a su fin. Williams,