Mesa de Redacción

Tiburón digital

Por J. C. Ibarra - Miércoles, 1 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Cuántas veces en la vida se presenta la ocasión de ver a escasos metros un tiburón ballena? Y si ese momento único se produce, por ejemplo, durante un viaje a la isla de Borneo, ¿es preferible saborear en vivo con los ojos cada décima de segundo o, por el contrario, contemplarlo a través de la pantalla de una cámara? La pregunta surge al ver en una revista la imagen de una joven que graba a tan excepcional animal;esa imagen, además, ha sido obtenida a su vez por otra persona, que retrata a la joven y al enorme pez mientras los visualiza en la pantalla de otro artilugio fotográfico... Dos personas que, en lugar de vivir un instante mágico al natural, optan por interponer una cámara entre sus ojos y la realidad, con la intención seguramente de mostrar a sus amigos, a la vuelta de vacaciones, tan extraordinario acontecimiento. Quizá uno de esos amigos ponga el dedo en la llaga y diga: “Sin haber viajado a Borneo, sin gastar un euro, he vivido el mismo espectáculo que vosotros: lo he visto a través de una pantalla. ¿Os hacían falta alforjas para este viaje?”. Cientos de miles de personas (quizá millones) están viendo este verano, a través de una pantalla, un tanto por ciento exageradamente elevado del tiempo de sus vacaciones. No viven, no degustan el momento;están pensando que en un futuro revisarán y enseñarán esos instantes a otras personas, con una intención variopinta (desde lo sano a lo insano). Cada mañana, cuando despierten, el tiburón todavía estará allí, en la memoria... digital.