lado más solidario

Cordones que dan felicidad

Parte de los menores que fueron a la entrega de zapatos. Fotos: Oskar M. Bernal

La gota de leche entrega 120 pares de zapatos a niños en riesgo de exclusión

Un reportaje de Laura Fernández - Jueves, 2 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

LA fundación benéfica La Gota de Leche volvió a mostrar su lado más solidario. Esta vez lo hizo de una manera diferente, entregando 120 pares de zapatos a niños bilbainos en riesgo de exclusión social que atiende el comedor San Antonio de los franciscanos de Iralabarri y los voluntarios sociales de la parroquia San Felicísimo, de Deusto.

La entrega de los zapatos “de calidad y alta gama” se realizó ayer en la que ya es sede de la Fundación, el Hotel Silken Indautxu. “Esta campaña empezó sin quererlo y es otra locura de las nuestras”, dijo durante la presentación Marino Montero, responsable de comunicación de La Gota de Leche.

Todo comenzó con la donación que realizó Igor Yebra a La Gota de Leche de las zapatillas con las que bailó Zorba, el griego. Gracias a esta ofrenda el Museo del Calzado de Elda creó un espacio de exposición propio para los bilbainos ilustres que se suman a esta iniciativa. Entre ellos se encuentran los componentes del grupo musical El Consorcio, el exguardameta José Ángel Iribar, el trikitilari Kepa Junkera, el pintor Iñaki García-Ergüin o los pianistas Emma Jiménez y Joaquín Achúcarro, entre otros.

A cambio de las donaciones de los zapatos entregados por los ilustres bilbainos, el Museo del Calzado de Elda y los fabricantes de las marcas “más prestigiosas” donaron zapatos y bolsos “de alta gama” para su venta y subasta. “Gracias a estas donaciones hemos conseguido adquirir una cantidad de dinero que nos ha permitido realizar una primera entrega de zapatos deportivos, valorado todo el lote en más de 2.000 euros”, explicó Montero. Las tallas del calzado entregado en ese lote, del que disfrutarán los pequeños en riesgo de exclusión social de Bilbao, oscilan entre las que van destinadas a niños de 3 años hasta la talla 42, para los preadolescentes.

Y es que solo hacía falta ver la ilusión que desprendían los más pequeños. Gracias a la donación, Josué, Gift, David, Faour o Uyiosa pueden salir a la calle con unos nuevos zapatos para corretear y jugar por las calles bilbainas. Olinda Gómez ayudaba a su nieto Josué a probarse uno de los zapatos. “Amama este me queda pequeño, ¿voy descalzo a probarme otros?”, le preguntó esperanzado. Y es que, aunque algún niño no encontró su talla de zapato, eso no quería decir que se quedara sin zapatos nuevos. “Hoy hemos traído unos pocos para que algunos se los lleven a casa, pero los demás se los entregaremos al hermano Toño -responsable del comedor San Antonio, de Iralabarri- y al padre Román -de la parroquia San Felicísimo, de Deusto-, ya que son los encargados de los niños”, explicó Montero. De hecho, ambos no ocultaron la emoción que tenían con la nueva campaña. “Todo lo que sea por el bien de los niños es muy positivo”, dijo el hermano Toño.

Más donaciones Tal y como aseguró Montero durante la presentación, el lote de zapatos solidarios no será el único que entregarán. “Esta ha sido la primera entrega que se realizará, pero adelantamos que no será la única”, dijo. Al escuchar eso, el matrimonio compuesto por Ernest y Osayomore se alegró mucho. Fueron acompañados por cuatro de sus hijos, Uyiosa, Gift, Faour y David, mientras que los otros cuatro se quedaron con sus abuelos. “Es muy bonito y emocionante que hagan cosas de este estilo, para ayudar a nuestros hijos”, dijo un enternecido Ernest.

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