La tercera parada anual de los campeonatos del mundo

Rahm se mete en la jaula del tigre

El vizcaino disputa el Bridgestone Invitational, al que vuelve Tiger Woods en busca de su noveno título

Roberto Calvo - Jueves, 2 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao.  Jon Rahm se presenta en la jaula del tigre para disputar el Bridgestone Invitational, la tercera cita de los Campeonatos del Mundo. El de Barrika se muestra confiado en sus posibilidades ante un reducido elenco de 73 participantes de un nivel tremendo ya que los 50 primeros del mundo estarán en el tee de salida del campo sur del Firestone Country Club de Akron, en Ohio, un par 70 de 6.767 metros. Son todos los que están y están todos los que son y entre ellos se encuentra Tiger Woods, a quien su buena actuación en el British Open le ha permitido alcanzar el puesto 50 del ranking mundial y ganarse cuatro años después una plaza en las citas del WGC, en las que suma 18 victorias.

Precisamente, el Bridgestone Invitational es el último torneo que ganó el golfista californiano en 2013. El trazado de Akron no tiene secretos para él ya que se ha impuesto en ocho ocasiones de sus quince participaciones, lo que tiene que situarle entre los candidatos. Porque Woods ha vuelto y ya se ha puesto a la altura de todos sus competidores en cuanto a técnico y ritmo de juego por lo que habrá que contar con él cada vez que juegue, más aún en un campo del que posee el récord de una vuelta (61 golpes, compartido con Hideki Matsuyama, ganador el año pasado), el de menor número de goles tras las cuatro jornadas (21 bajo par) y el de más diferencia con el segundo (11 golpes).

Con todos los focos apuntando a Woods, Jon Rahm saldrá hoy a partir de las 20.10 horas de Euskadi junto a Andrew Landry, el jugador al que venció en enero en el Careerbuilder Challenge para sumar el primero de sus dos triunfos de este año. El vizcaino espera que lleguen más, pese a que desde hoy inicia dos meses de una exigencia altísima. Tras el Bridgestone, llegará la semana que viene el PGA Championship de Saint Louis, después los cuatro play-offs de la FedEx Cup para culminar en el último fin de semana de septiembre con la Ryder Cup.

Superado el disgusto de no pasar el corte en el British Open por culpa de ese apagón en la mitad del segundo día en Carnoustie, Rahm se muestra “motivado y confiado” ante esta sucesión de torneos en los que puede sacar lo mejor de sí mismo, sin descartar la posibilidad de sumar alguna victoria más tras la del Open de España. El año pasado concluyó vigésimo octavo en Akron y una vez más, sale en el grupo de favoritos, aunque en esta ocasión las apuestas están volcadas con Tiger Woods, Dustin Johnson, el indiscutible número 1 del mundo y que ganó en Akron hace dos años, Rory McIlroy, que ya dio claras señales de mejoría en The Open, y Justin Rose, que ha acabado cuatro veces entre los cinco primeros en el Firestone CC.

mirando a la ryder cup Por si fueran pocos los alicientes de contar con todos los mejores del mundo sin excepción, el Bridgestone Invitational supone la penúltima oportunidad de meterse en el equipo de la Ryder Cup para los jugadores estadounidenses. La última será la semana próxima en el último major del año. Tipos solventes y ganadores como Bryson DeChambeau, Phil Mickelson, Matt Kuchar, Tony Finau, Zach Johnson o Xander Schauffele buscarán puntos para meterse entre los ocho sin esperar a la segunda semana de septiembre para las elecciones del capitán, pero la competencia es grande y el mismo Tiger Woods quiere hacerse un sitio, más allá de su vicecapitanía.

Con los europeos ocurre algo parecido ya que Sergio García, Ian Poulter, Henrik Stenson o el mismo Rafa Cabrera, casi fijos otros años, están en un momento bajo y fuera del equipo de Europa, que busca que sus jugadores lleguen en buena condición a la Ryder y por eso ha doblado la importancia de los torneos más próximos en el calendario. Todos quieren ponérselo difícil al capitán Thomas Bjorn, que quizás tenga que apurar hasta el final para hacer la selección. El Bridgestone Invitational, donde no hay corte el fin de semana, permitirá a los jugadores liberarse de presión en busca de un buen resultado que cambie su temporada. Pero todos están en la jaula del tigre.