Jugó a un nivel altísimo

Jon Rahm arranca con mucha fuerza en el WGC de Akron

Jon Rahm, en la salida del hoyo 17 de Firestone Country Club (AFP)

Acaba la primera jornada del Bridgestone Invitational en el cuarto puesto, a dos golpes del líder, Ian Poulter

Roberto Calvo - Viernes, 3 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao. Jon Rahm quiso apuntarse a la lucha por el WGC-Bridgestone Invitational de Akron desde la primera jornada y jugó un golf de altísimo nivel en el Firestone Country Club. El campo, que tiene fama de complicado, se prestaba ayer para lograr vueltas bajas porque los greenes estaban muy receptivos tras las lluvias de días anteriores y el de Barrika no desaprovechó la oportunidad de mostrar sus credenciales y demostrar otra vez que pertenece al grupo de los mejores del mundo. Al final, entre los cincuenta mejores solo faltó el segundo, Justin Rose, que se borró a última hora por unos problemas de espalda, y la consecuencia fue que casi dos tercios del elenco del tercer Campeonato del Mundo del año jugó al par o por debajo.

Cuando Rahm arrancó su recorrido por el hoyo 10, el estadounidense Kyle Stanley ya había dejado en liderato en siete bajo par por lo que había que apretar desde el inicio. El vizcaino no lo dudó y con dos birdies iniciales, dejó claras sus intenciones. La primera mitad fue curiosa porque hizo birdies en el 10 y el 11, par en el 12 y el 13, birdies en el 14 y el 15, pares en el 16 y el 17 y, de nuevo, un birdie en el 18 que le ponían ya en órbita y entre los diez primeros con cinco bajo par. En esta primera mitad del recorrido, se le fue el hoyo 16, un par 5 larguísimo, inacabable, conocido como el Monstruo del Lago porque su green está protegido por una amenazante lámina de agua. Por el otro lado, especialmente destacable fue el hoyo 15, un par 3 en el que Jon Rahm embocó un chip enorme desde fuera de green y a unos 15 metros de bandera. La bola fue recta hacia el hoyo, golpeó en el mástil y entró en lo que fue uno de los mejores golpes de la jornada y obligó a la televisión a empezar a seguir sus evoluciones.

En el hoyo 2, el segundo par 5 del campo, estuvo cerca de repetir la maniobra y eso que por el camino visitó el búnker. Pero su golpe desde la arena fue magnífico y esta vez el tercero, desde fuera de green y con una línea perfecta, se quedó a menos de un palmo del agujero. Fue su sexto birdie del día para alcanzar el tercer puesto. Con un juego impecable de tee a green, sobre todo con los hierros, las oportunidades de birdie no dejaron de sucederse en un día en el que el de Barrika volvió a disfrutar en el campo y eso significa pegarle muy largo a la bola, con una media cercana a los 300 metros con el drive, sin preocuparse de coger calle porque los golpes de recuperación brillaron a gran altura.

Momento delicado Su momento de mayor apuro llegó en el hoyo 4 cuando tiró para birdie, pero tuvo que meter un par de vuelta delicado para salvar el par. En el hoyo 5 se le escapó otro putt para birdie que se desvió en el último momento un dedo de la línea prevista y le negó el premio a su gran salida. Ian Poulter marchaba por entonces como líder con ocho bajo par, Kyle Stanley y Rickie Fowler habían acabado en -7, pero Jon Rahm siguió con su plan, sin meterse en líos como en torneos recientes, pero buscando las banderas con decisión.

Tras cuatro pares seguidos, su único error del día llegó en la salida del hoyo 7 que se le fue al búnker y le dejó la bola hundida y un segundo golpe complicadísimo. El putt para salvar el par era muy largo, de más de seis metros, y no entró por lo que le cayó el bogey. Lo pudo compensar en el 8, pero de nuevo falló un putt factible y se le escapó otro golpe. Su cierre con su séptimo birdie del día vino a hacer justicia y colocar el -6 en la más que notable tarjeta de Rahm, a dos del líder Poulter. Podía haber sido un poco mejor, pero esa falta de regularidad en la suerte suprema del golf le está llevando a perdonar golpes que a veces elevan sus registros de forma inmerecida. En todo caso, el campo da y quita y su vuelta mejoró las de jugadores que llegaban a Akron en gran momento. Dustin Johnson se quedó en uno bajo par y Francesco Molinari solo pudo firmar el par, lo mismo que Sergio García, que sigue en busca de la inspiración. Rafa Cabrera firmó -2 y Tiger Woods está al acecho con cuatro bajo par.

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