recuperar el control

Rusia pone fin a la ofensiva en el sur de Siria y se dirige a Idleb

Un motorista pasa ante un edificio de Deraa afectado por los combates.
Una familia desplazada por los combates en Deraa acampa en la frontera jordana.Foto: Afp

La provincia norteña, limítrofe con Turquía, es el último bastión tanto de yihadistas como de rebeldes

Viernes, 3 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Moscú - Rusia dio ayer por concluida la ofensiva del Ejército sirio para recuperar el control total sobre el suroeste de Siria y señaló como el próximo objetivo a la provincia norteña de Idleb, último refugio tanto para la oposición armada como para los grupos yihadistas. “En el transcurso del último mes se ha llevado a cabo una operación única en su género para aniquilar a los grupos armados ilegales en las provincias de Deraa, Al Quneitra y Al Sueida, en el sureste del país”, dijo en rueda de prensa en Moscú el jefe de operaciones del Estado Mayor ruso, el general Serguéi Rudskói.

El régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, ha recuperado el control sobre todo el territorio de las tres provincias, porque de hecho la oposición moderada fue forzada a rendir las zonas que controlaba, algo que no oculta Moscú. Las tropas rusas desplegadas en Siria “llevaron a cabo acciones en las zonas controladas por la oposición moderada para pacificar a los grupos armados ilegales y restablecer el control gubernamental”, explicó Rudskói.

Las milicias opositoras pudieron elegir entre acogerse a una amnistía y deponer las armas, o ser evacuados junto a sus familias a la provincia de Idleb, último bastión que les queda a los rebeldes en Siria. Según el general ruso, más de 4.300 milicianos de la oposición moderada fueron evacuados a esa provincia fronteriza con Turquía, en la que están desplegadas las tropas turcas que garantizan su seguridad.

Negociar con Ankara Tampoco oculta Rusia que el próximo objetivo es recuperar Idleb, aunque deberá negociar con Ankara para que retire a sus soldados de la provincia. El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó ayer en Singapur que ahora toca “rematar a los terroristas que aún quedan, en particular en Idleb”, una de las cuatro zonas de distensión creadas por Rusia, Irán y Turquía durante sus negociaciones en el llamado proceso de Astaná. También las tres provincias sureñas estaban integradas en una de las zonas de distensión, que en práctica ha dejado de existir, al igual que la de Guta Oriental (provincia de Damasco), recuperada el pasado mes de abril.

Pero según el régimen de Al Asad y el Kremlin, en realidad los destacamentos yihadistas “que se hacían pasar por oposición moderada (...) controlaban más del 55 por ciento del territorio de la zona de distensión Sur”, argumentó ayer Rudskói. “Los grupos terroristas libraban permanentemente combates con los destacamentos de la oposición moderada con el fin de ampliar sus territorios”, dijo el general ruso, quien subrayó que la población civil era rehén de la situación y padecía la falta de alimentos. - Efe

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