HASTA EL 2 DE SEPTIEMBRE

‘Vista de Bermeo’ vuelve al lugar donde fue pintada por Luis Paret y Alcázar

Los visitantes del Museo del Pescador podrán comparar a través de una ventana la imagen del cuadro con la actual

“La obra no es solo una obra maestra, también es un documento histórico de primer orden” “Vista de Bermeo’ está llena de detalles, de patrimonio y de la historia de la ciudad” “Es la fotografía histórica más antigua de Bermeo donde hay elementos reconocibles”

Andrea Valle - Sábado, 4 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BILBAO. El Museo del Pescador de Bermeo inauguró ayer la exposición Paret Bermeon, de la que forma parte la obra Vista de Bermeo, del pintor madrileño Luis Paret y Alcázar, considerada la primera imagen moderna y puramente artística que se conserva de una localidad vasca.

A la inauguración acudieron el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria;la alcaldesa de Bermeo, Idurre Bidaguren;el director general de Cultura, Andoni Iturbe;Aingeru Astui, director del Museo del Pescador de Bermeo, y Miguel Zugaza, del Museo de Bellas Artes de Bilbao. Esta última pinacoteca adquirió en 2017 la obra central de la exposición Paret Bermeon, que permanecerá en Bermeo hasta el 2 de septiembre.

El intercambio de información entre el museo de Bilbao y el de Bermeo sobre la obra de Paret, uno de los principales referentes del paisajismo español del siglo XVIII, ha dado pie a la creación de esta muestra, ya que, además de tratarse de una obra maestra del periodo rococó español, es una de las primeras vistas conocidas de Bermeo, lo que ello significa conocer la evolución de la villa, según informó ayer la Diputación Foral.

“El cuadro de Paret no es solo una obra maestra, sino que es también un documento histórico de primer orden. Se trata de un pintura bien hecha, ya que el documento más antiguo que tenemos, encontrado en la gran Chancillería de Valladolid, coincide al 100% con la imagen de Paret”, explicó Iturbe.

Vista de Bermeo muestra casi con exactitud el puerto viejo de la ciudad, del que ofrece una visión panorámica de su acantilado que se inicia en la iglesia gótica de Santa Eufemia, a la izquierda, continúa en la casa-torre Ercilla (localizada en el centro del cuadro) y llega hasta las ruinas de la desaparecida iglesia de Santa María de la Atalaya, a la derecha.

El director del Museo del Pescador de Bermeo, Aingeru Astui, subrayó en la inauguración el “placer” de tener Vista de Bermeo entre las paredes de su galería. “Es la foto histórica más antigua que podemos tener de Bermeo en la que hay elementos completamente reconocibles. Refleja un momento concreto de la historia de la ciudad y es un icono para todos los bermeanos ya que todos la conocen. Se han hecho versiones, copias, malas y buenas. La gente de Bermeo tiene asumido este cuadro como suyo”, apuntó Astui.

Destacó también que la colaboración entre el Bellas Artes y el Museo del Pescador de Bermeo ha sido muy intensa para el poco tiempo del que disponían. Zugaza, director del Bellas Artes, recalcó el “trabajo bien hecho” por los dos museos.

“Hace un año nos propusimos que el Bellas Artes no tenía que ser un museo solo de Bilbao. Queríamos mostrar una galería abierta, accesible y en contacto con los vizcainos y, por ello, pusimos en marcha Artearen ibilbidea/La ruta del artecon la idea de llevar al corazón de cincuenta localidades una exposición de carácter didáctico. Ese proyecto llegó a Bermeo, y ahora volvemos con un auténtico tesoro. Esta obra de Paret puede volver a verse en Bermeo, en el lugar donde fue pintado”, explicó Zugaza.

Sobre la pintura, destacó que “está llena de detalles, de patrimonio y de la historia de la ciudad”. “Vista de Bermeo tiene una parte muy realista, la descripción de edificios, de las calles, de los elementos que todavía hoy se conservan, podemos identificarlos con muchísima claridad. Sin embargo, Paret no puede traicionarse, y cuando le dio vida al cuadro a través de las figuras que coloca en el primer plano, idealiza la vestimenta de las mujeres de los pescadores”, apuntó.

Asimismo, Zugaza subrayó que “a su condición de obra maestra se le une la propia condición del material, que está pintado sobre una plancha de cobre, algo muy excepcional”.

El autor

Paret, que residió en Bilbao entre 1779 y, al menos, 1787, aborda la vista de Bermeo como un encuentro social, en el que dignifica los tipos y costumbres, y que, en el caso de Euskadi, es un testimonio gráfico sin precedentes de cómo era un municipio en la época.

Pintada en 1783 para que el futuro Carlos IV, por entonces Príncipe de Asturias e hijo del rey Carlos III, decorara su residencia de recreo en El Escorial, la obra fue concebida para hacer pareja con otra vista de Bermeo en la que se captaba el puerto en el transcurso de una borrasca, pintura actualmente desaparecida.

En el puerto de Bermeo, justo en el lugar en el que Luis Paret creó su obra, se ha colocado un panel informativo para poder conocer mejor esta emblemática pintura para el pueblo de Bermeo y compararla con la vista actual.

“Es una exposición de solo un cuadro que tiene un complemento didáctico donde el visitante puede acercarse con detalle al aspecto de la obra (a través de una pantalla situada en la sala de la exposición) y hemos querido también involucrar de alguna manera el punto de vista que eligió Paret. Para ello, se ofrece a los viandantes del puerto un panel que funciona como una especie de ventana donde se puede comparar la obra de Paret con la vista actual del puerto de Bermeo”, explicó Zugaza.

De esta manera, la pintura de Paret vuelve a donde fue creada y se ofrece la posibilidad de imaginar al autor frente a su caballete en el lugar donde creó Vista de Bermeo.