Mesa de Redacción

Escuela de calor

Por Concha Lago - Sábado, 4 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

SI ya han visto en los informativos a alguien friendo un huevo sobre el capó de un coche o han recibido una notificación en WhatsApp que dice “se ha añadido un ventilador al grupo” se habrán dado cuenta que estamos en plena ola de calor. Convertida en tema estrella de todas las conversaciones, en Euskadi los girasoles están más desorientados que nunca con tanto sol y los vascos andan preocupados porque la temperatura del Cantábrico empieza a parecerse a la del Mediterráneo. Como les imagino con la cabeza metida en el congelador y los pies dentro de una sandía, no les consolará saber que estos días desde Suecia a Japón, media humanidad ha estado asfixiada. En Escandinavia, las temperaturas superaron los 30 grados centígrados en el Círculo Polar Ártico, Noruega batió récords de 33,5 grados en Badufoss, y Kevo, en Finlandia, alcanzó los 33,4 grados. Desde principios de julio, la población de estados como California, Arizona o Texas sufren la llegada de partículas de arena procedentes del Sahara. En Polonia, las autoridades han prohibido el baño en más de cincuenta playas del mar Báltico por la elevada presencia de unas bacterias tóxicas que se han extendido por las costas debido a la subida del termómetro. Con las neuronas achicharradas, a la población no le ha quedado más remedio que seguir a Darth Vader y pasarse al lado oscuro. Por lo menos hay sombra.

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