euskal herria txapela

Aires renovados en el centro del campo

Unai López se dispone a chutar a portería ante la oposición de Igor Zubeldia. (Juan Lazkano)

Iker Muniain y Unai López, escoltados por un solvente Dani García, someten a la Real bajo el nuevo sello de Berizzo

Un reportaje de Arkaitz Aramendia - Domingo, 5 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

EL nuevo Athletic de Eduardo Berizzo, superior a la Real Sociedad en Irun, va cogiendo forma y fondo físico en una pretemporada en la que Iker Muniain no está mostrando reparos en asumir los galones que está decidido a entrengarle el técnico argentino. Ubicado en la zona ancha con la misión de organizar el juego y romper líneas enemigas al abrigo de su determinación a la hora de encarar rivales, el de la Txantrea volvió a erigirse en el faro ofensivo del conjunto rojiblanco en el Stadium Gal, donde estuvo perfectamente acompañado por Unai López en la sala de máquinas. Tras aprovechar a las mil maravillas su cesión al Rayo Vallecano, el guipuzcoano ha regresado a la disciplina bilbaina con el reto de desempeñar un papel importante como león. En la tarde de ayer, con la Real como ilustre rival, no pudo dejar mejores sensaciones con y sin balón.

La sociedad formada con Muniain, de altos quilates, pero con un recorrido en liga aún por determinar ante la ya consumada reaparición de Raúl García, se presenta como una noticia sumamente positiva para el técnico argentino, quien tiene en alta estima futbolística a un Unai López que ha ganado poso y madurez durante su experiencia a préstamo en Segunda División. Ambos, sin ir más lejos, dominaron ayer la zona ancha ante la oposición de Asier Illarramendi, Mikel Merino y Juanmi, tres futbolistas consagrados en la élite que se vieron superados por el trío rojiblanco que completó, con suma solvencia, Dani García. Si notable fue el rendimiento ofrecido por Muniain y Unai López, no menos destacable resultó la actuación del excapitán del Eibar en un centro del campo con aires renovados.

El partido, no en vano, se desarrolló bajo los parámetros deseados por Berizzo, quien busca intensidad defensiva y movilidad ofensiva a partes iguales. De un robo de balón de Dani García, para más inri, nació el único gol del derbi. El pivote de Zumarraga, con una entrada efectiva, recuperó la posesión del balón para el Athletic y Muniain, tras una rápida acción individual cedió el esférico a Susaeta para que este, también activo durante el choque, conectara con Williams para desnivelar el derbi y ganar la segunda edición de la Euskal Herria Txapela.

La intensidad del partido, elevada desde el primer minuto, pasó factura a Muniain mediada la segunda mitad, cuando después de requerir asistencia médica en una jugada previa, tuvo que ser retirado tras sufrir unos calambres. Fue la consecuencia directa de la gran movilidad de la que hizo gala el de la Txantrea durante los 69 minutos que estuvo en el campo, en los que mezcló a la perfección con sus dos aliados en el centro del campo, siendo el hombre más adelantado de los tres. En la primera parte, además, rozó el gol tras un centro de Susaeta que remató con marchamo de gol, pero que desvió de manera crucial un defensor rival. Tras el duelo, Berizzo alabó la actuación de Muniain, a quien vio “muy bien habilitado por el movimiento entre Dani y Unai López”. “Entre los tres han hecho que la pelota fluyera por el centro del campo y creo que una de las claves ha estado ahí, en la construcción del juego y en que ellos no encontraran a sus dos pivotes”, añadió el técnico.

berchiche, increpado Una de las atracciones del derbi, más allá del resultado, estuvo en ver en acción a Yuri Berchiche contra su exequipo, de donde salió rumbo al París Saint-Germain en el verano del año pasado. El de Zarautz, que hizo gala de su intensidad defensiva desde el pitido inicial, completó los noventa minutos de un encuentro en el que fue silbado e increpado por parte de la afición de la Real, que no olvida su pasado como txuri-urdin. A pesar de no tener una destacable incidencia en el plano ofensivo, el nuevo portador del dorsal 2 del Athletic defendió con solvencia su parcela antes de adelantar su posición en los minutos finales tras la entrada de Mikel Balenziaga.

Enfrente estuvo Mikel Merino, asociado al Athletic antes de recalar hace escasas semanas en la Real y que, en un gris partido, fue amonestado por una fea entrada a Muniain, uno de los jugadores más activos en un derbi que se resolvió con victoria rojiblanca.

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