Eneko Sagardoy Actor

“Después del torbellino de estos meses, quería ponerme en riesgo debutando en el teatro clásico trágico”

Eneko Sagardoy no deja de recibir propuestas de trabajo tras haber ganado un Goya por ‘Handia’ y se ha estrenado en el teatro clásico con la obra ‘Fedra’

Una entrevista de Joana Pérez - Domingo, 5 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

¿Qué supone actuar en este festival?

-Para mi es una nueva experiencia trabajar teatro clásico trágico. Es una nueva forma de acercarme a la palabra, a palabras que tienen muchísimo peso en su texto. Ha supuesto una responsabilidad, un riesgo como actor. Se trata de un código y un registro que nunca he trabajado. Ha sido una buena opción para seguir aprendiendo.

¿Cómo surgió la oportunidad de interpretar este papel?

-Me llamaron para hacer el casting para interpretar mi papel, que es el de Acamante. Hice la prueba con Luis Luque, el director, y me seleccionaron. Estoy muy contento de haber dicho que sí a esta propuesta porque he conectado muy bien con el director. Es un director magnífico con el que te sientes muy bien. Estoy aprendiendo mucho con él y, además, tenía muchas ganas de hacer teatro. Después del torbellino que han sido estos meses, está siendo una experiencia enriquecedora y dura. Quería ponerme en riesgo y plantearme un reto.

¿Son necesarios los retos?

-Cuando hay opciones sí. Cuando no hay nada, lo que te viene lo coges. Si tengo varias cosas, intento elegir la que me suponga un reto o me produzca una ilusión. En este caso, era trabajar por primera vez en Madrid, el teatro clásico y con un director y un dramaturgo de los que tenía muy buenas referencias.

Este escenario, ¿también es un riesgo?

-Sin duda. Nunca me he enfrentado en teatro a un público tan extenso. Son más de 3.000 personas cada día en un teatro romano con las características que eso conlleva.

¿Nervioso?

-Estoy muy tranquilo a la hora de enfrentarme a un público. Me he puesto más nervioso a la hora de trabajar y descubrir un código nuevo para mí. Quiero descubrir qué se siente ahí, donde echaban a la gente a los leones.

¿Salir a los leones es lo que hacen los actores, no?

-Exactamente. Siempre es un riesgo, un peligro actuar y en teatro lo siento de una manera más física porque todo es tangible, todo es real.

¿Hay diferencias entre el teatro clásico y el teatro contemporáneo?

-En el caso de Fedra, el director Luis Luque ha optado por una puesta en escena muy elegante y muy minimalista. No tenemos atrezzo, ni sillas ni mesas donde apoyarnos. Es un trabajo de actores, por mucho que haya una proyección de imágenes como escenografía. Ha optado por darle mucha fuerza a la verdad del actor y al texto. El texto de Paco Becerra es maravilloso. La diferencia con el teatro que había hecho es que es físicamente todo más contenido y las palabras tienen más peso.

El elenco de actores, con Tina Sainz o Juan Fernández, tiene una larga trayectoria.

-He aprendido muchísimo trabajando. He tenido la suerte que desde que empecé a estudiar teatro he estado trabajando siempre. Es una escuela maravillosa. En este caso, mis compañeros tienen una larga trayectoria y aprendo de toda la gente, no solo de los actores sino que también de la escenógrafa, de la diseñadora de vestuario… Intento absorber todo lo posible en un registro nuevo, en un lugar nuevo con gente a la que quiero escuchar mucho porque llevan muchos años trabajando que han conseguido resistir en este oficio por lo que algo bien habrán hecho.

Desde el premio Goya ¿ha cambiado su situación laboral?

-Estoy trabajando y tengo proyectos para los meses que vienen. No me puedo quejar, estoy contento.

¿Qué proyectos son esos?

-Aparte de Fedra hay varios proyectos pero no puedo decir nada.

¿Cómo ve la situación del teatro?

-Creo que cambia dependiendo del lugar en el que te encuentres. Pero sí que es muy difícil vivir del teatro. No conozco a casi ningún actor que pueda vivir del teatro únicamente. Conozco la situación del País Vasco y se están haciendo propuestas muy interesantes. Hay una generación joven muy buena y con ganas de arriesgar. En Madrid lo que estoy viendo me está gustando mucho, movimiento hay pero es casi imposible vivir de ello.

¿Hay diferencias?

-Los elementos primarios aquí como en Madrid son los mismos. Sí que es verdad que este proyecto me da una exposición mucho mayor por la plaza donde estrenamos y los nombres que lo forman.

¿Las expectativas ante el público se mantienen?

-Sí, siempre. Para mí es imposible controlarlo. Esa tensión e incertidumbre se mantienen. Porque antes de un estreno estamos en una cueva. Hasta ese momento no sabes nada.