Pedro Berrioategortua EXSACERDOTE Y ACTIVISTA ANTIFRANQUISTA

Un revolucionario abertzale ejemplar

Juan Mari Arregi - Lunes, 6 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 07:57h.

ZORNOTZA – Pedro Berrioategortua, Periko, nos ha dejado tras una larga vida ejemplar de compromiso con este Pueblo. Fue todo un revolucionario ejemplar. Y me siento orgulloso de ser su amigo. Abertzale, euskaltzale, independentista y socialista, Periko estuvo presente en todas las movilizaciones populares a favor del Pueblo Trabajador Vasco y de su cultura. Y por ello padeció persecución policial, eclesial e incluso incomprensión en sectores nacionalistas y abertzales por su conciencia social hasta el punto de ser tildado de “españolista” incluso en la misma izquierda abertzale de la que siempre se sintió miembro.

Sacerdote en medio del franquismo y de una iglesia nacional-católica, cómplice del sistema, quiso transformar también desde dentro aquella Iglesia. Su conciencia social le llevó a promover y desarrollar la primera cooperativa de consumo en Zornotza, lo que fue germen del futuro Eroski. En ese contexto fue animador y partícipe también de las primeras escuelas sociales nacidas al amparo de la Iglesia en Bizkaia.

Pese al acoso y persecución policial franquista, Periko siempre supo poner todas sus instalaciones, parroquia, su torre, casa cural, multicopistas, coche al servicio de quienes luchaban por la liberación nacional y social de Euskal Herria. Participó en manifestaciones de sacerdotes en solidaridad con los huelguistas de Bandas y Primeros de Mayo y Aberri Eguna, en los dos encierros del Obispado de Bilbao, en 1968, para denunciar la complicidad con el poder franquista y en la ocupación del Seminario de Derio, en ese mismo año, para reclamar una Iglesia pobre, libre, popular y euskaldun. Siempre utilizó su palabra en la Iglesia para denunciar la opresión nacional y social de Euskal Herria, la falta de libertades, la persecución de la lengua y cultura vascas, el capitalismo, la explotación, la pobreza, así como las torturas y represión franquista. Pudiendo “vivir como un cura”, trató de vivir como uno más del pueblo, renunciando a la nómina del Estado, y trabajó como peón haciendo velas, como repartidor de bebidas, como viajante-comercial, y terminó su vida laboral siendo inspector de control nocturno del reparto de Egin, de cuyo diario fue también cofundador.

El sistema franquista no le perdonó y su guerra sucia provocó la quema de su coche. Fue detenido repetidamente y fue de los primeros curas que pasaron por la cárcel concordataria de Zamora, creada entre la Iglesia y el Estado Español, de la que acaba de cumplirse su 50 aniversario. Hace unos días participó precisamente junto con otros ex presos de Zamora en una comida en Bilbao recordando su aniversario.

Su casa en Astepe, junto con su compañera Txaro, fallecida unos meses antes que él, fue durante años el centro de operaciones de atención y ayuda a los curas vascos encarcelados en Zamora. Periko y Txaro participaron también en la preparación desde el exterior de la frustrada fuga de la cárcel de Zamora. Su casa de Astepe fue también en 1975 uno de los centros claves de fuente de información para el boletín clandestino Noticias del Pais Vasco en estado de excepción. Y también centro de su difusión!!!. El capitán de la Guardia Civil Hidalgo creía que la sede de confección de aquel boletín estaba entre Zornotza y Durango, por lo que Periko, Astepe y la casa cural estuvieron muy vigilados... aunque ahí Hidalgo se equivocó porque aquella sede clandestina no estuvo en Durangoaldea sino en Madrid!!!

Periko, que supo lo que era la cárcel, siempre estuvo hasta sus últimos días pendiente de los presos políticos vascos por cuya libertad se manifestaba semanalmente en Zornotza así como acudía a todas las manifestaciones nacionales. No pudo ir a la última de Sare, del 13 de enero, porque se encontraba hospitalizado. Finalmente, es justo reconocer y agradecer el apoyo que recibieron siempre de sus familias, los de Etxekoak, especialmente cuando lo necesitaron él y Txaro, su esposa. Se han volcado hasta el último minuto. Sabían quién era Pedro, como quién era Txaro. Por ello les ayudaron hasta sus últimos suspiros.

Agur eta ohore Periko, iraultzale, abertzale, independentista, sozialista. Eskerrik asko.