Médicos Sin Fronteras

Envío de cartas a iritzia@deia.eus - Martes, 7 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Solo un anuncio. Uno más. Música preciosa de fondo e imágenes de niños africanos como son ellos, afrontando su destino. Si te paras a pensar, engancha. Y ves en sus miradas la renuncia eterna que es la vida. La de ellos, sobre todo. Y en eso, un bebé, una niña sonríe a la enfermera que la atiende. Una sonrisa inocente, bonita y plena, ajena a su miseria y futuro incierto. Y me recuerda a mi hija mayor, y a esas incursiones nocturnas que hacía mientras su madre dormía, agotada. Recuerdo que siempre me decía que daría mil veces mi vida por conservar esa sonrisa. Y es exactamente eso lo que el anuncio me ha transmitido.

Secciones