Mesa de Redacción

‘Instagramers’ vacacionando

Columnista Susana M. Oxinalde

Por Susana M. Oxinalde - Martes, 7 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

LA era de la imagen y del postureo ha desbancado los clásicos titulares veraniegos de las vacaciones de los políticos por las vacaciones de los instagramers, esas criaturas que siempre parecen estar de vacaciones cuando resulta ser todo lo contrario: contínuamente están trabajando. En época vacacional el asedio es tan tremendo que en su planning de trabajo se adivina por días: lunes, foto de paella;martes, con la pamela;miércoles, azulejo de la piscina;jueves, haciendo deporte, con la audiencia a evitar que la paella germine pese a esas envidias por las buenas e invisibles digestiones. El verano del instagramer es un verano ideal, como un anuncio de gente guapa bebiendo cerveza en el atardecer de una playa o escalando piedras para después zambullirse en una catarata selvática. Qué pereza, este golpe fresco de azúcar como un escaparate de mundos vacíos consistentes en enseñar la nada con un ramalazo costumbrista de pijerío, dolce vita y aspiracionismo. Dicen estar de vacaciones y se les olvida como derecho cuando desde la mañana les imagino hiperventilando por dónde, cómo y para quién será la próxima foto. Llegan las vacaciones, crecen las instantáneas y engorda la nada igual que la autoestima que otorga el bronceado, el tinte de uñas en los pies y la exhibición que todo va requetebien. Instagramers del mundo, váyanse de verdad de vacaciones, el primer paso siempre es el más difícil: apaguen el móvil. No hay necesidad.

susana.martin@deia.com

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