espera llegar a la vuelta

Mikel Landa se recupera en Ibaia

El de Murgia se repone en las instalaciones del Alavés de su caída en la clásica San Sebastián

Mikel Reina - Miércoles, 8 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Mikel Landa ve la luz al final del túnel. La caída del pasado sábado en la Clásica San Sebastián fue un golpe duro, tanto psicológica como físicamente. A falta de 19 kilómetros, el alavés cayó en una montonera junto con Egan Bernal, Gorka Izagirre y Primoz Roglic. Fractura sin desplazamiento de la primera vértebra, dos o tres semanas de recuperación. El del Movistar se recuperará en Ibaia, en los campos de entrenamiento del Alavés, con la esperanza de llegar a la Vuelta a España.

“Dentro de lo malo, soy optimista, solo me queda mirar hacia delante y pensar en la recuperación”, asegura Landa, que quiere llegar a la línea de salida el próximo día 25. Sin suerte con las caídas en el Tour de Francia -se cayó dos veces, lo que le lastró durante el resto de la carrera- y tampoco en la Vuelta a España, cuando ni siquiera ha comenzado. Para recuperarse, Landa volvió a Murgia: “Estar en casa siempre ayuda, yo creo que en casa todo se cura antes”. Mejor que en casa, en ningún sitio. Asimismo, el alavés aprovechó para pasar por la consulta de Mikel Sánchez, reputado traumatólogo que trabaja con Rafa Nadal. Sánchez es famoso entre los deportistas de élite por sus tratamientos innovadores.

El Alavés también aporta su granito de arena. El conjunto babazorro ofrecerá sus instalaciones de Ibaia para la recuperación del corredor, que se pondrá en manos de Javier Barrio y su cuerpo médico. Según los especialistas, la lesión lumbar del ciclista del Movistar es un golpe muy fuerte, sin afecciones al cuerpo vertebral, que requiere dos semanas de reposo. Pero los corredores están hechos de otra pasta. Landa, séptimo en la general del Tour, quiere acortar plazos y ser de la partida en Málaga. Puede llegar, pero los técnicos de su equipo deberán calibrar su estado de forma. Eso sí, Landa dispondría de los primeros días de carrera para coger ritmo y llegar en buen estado de forma, y tal vez sin mucha demora de tiempo, a la tercera semana.

En caso de no querer forzar, el de Murgia tiene entre ceja y ceja el Mundial de Innsbruck. En esta cita, dominada por Peter Sagan en los últimos tres años, el recorrido suele ser para velocistas, pero este año es una carrera para escaladores. 265 kilómetros con 4.670 metros de desnivel y con la subida final a Hungerburg con rampas de hasta el 25%.