73 aniversario del bombardeo de Nagasaki

Guterres pide a las potencias nucleares que lideren esfuerzos de no proliferación

El secretario general de la ONU lamentó que tantos años después todavía haya gente con miedo a una guerra atómica

El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió hoy a los países que poseen armas atómicas que "lideren los esfuerzos globales" para la no proliferación nuclear, durante la conmemoración del 73 aniversario del bombardeo de Nagasaki.

EFE - Jueves, 9 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 19:03h.

TOKIO.- Guterres, quien se encuentra de visita en Japón desde el martes, pronunció un discurso durante la ceremonia en homenaje a las víctimas del ataque nuclear ejecutado por Estados Unidos sobre esta ciudad nipona al término de la II Guerra Mundial, el segundo de este tipo de la historia tras el realizado sobre Hiroshima.

El máximo responsable de Naciones Unidas expresó su respeto a los habitantes de Nagasaki, ciudad que definió como "un monumento a la capacidad de sobreponerse" a la tragedia, y afirmó que los supervivientes al ataque atómico "son un referente para la paz y para el desarme nuclear".

Guterres lamentó que 73 años después del bombardeo "todavía haya mucha gente que viva bajo el miedo a una guerra atómica, en Japón y en otras partes del noreste de Asia", en alusión a los temores a un posible conflicto nuclear en la península de Corea, que alcanzaron su punto álgido el año pasado.

El secretario general destacó que muchos países "siguen gastando grandes sumas en modernizar sus arsenales nucleares", y aseguró que los procesos de desarme se han "ralentizado o incluso detenido".

En este sentido, recordó que en julio del año pasado la mayoría de países de Naciones Unidas apoyaron el Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares, firmado por 122 estados miembros aunque con la notables ausencia de las potencias atómicas y sus aliados, Japón entre ellos. Los países que poseen el arma atómica "tienen una especial responsabilidad para liderar estos esfuerzos", dijo Guterres, quien añadió que el desarme constituye "la mejor fuerza para la paz y la estabilidad" internacionales.

"No puede haber más Hiroshima y Nagasaki", subrayó el secretario general de la ONU. Su discurso tuvo lugar tras el minuto de silencio guardado en memoria de las víctimas a las 11.02 (02.02 GMT), la hora exacta en la que la bomba "Fat man" estalló sobre la ciudad portuaria, y mató en el acto a 74.000 personas, mientras que otras 63.000 murieron posteriormente por la radiación y las heridas causadas por la explosión.

Las bombas nucleares arrojadas en Hiroshima y Nagasaki convirtieron a Japón en la única nación que ha sido atacada con armas atómicas, y forzaron poco después la capitulación de este país en la II Guerra Mundial.