Salvadas por la donación de un solo hígado

La niña vasca y la bebé catalana trasplantadas de hígado se reencuentran en el hospital

Naroa y Roma han compartido un rato juntas en el Hospital Vall d'Hebron

La niña vasca de 13 años y la bebe catalana de 8 meses que fueron sometidas con éxito a un trasplante de hígado el pasado mes de julio se han reencontrado hoy en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.

EFE - Viernes, 10 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 12:56h.

BILBAO. Según ha informado hoy este centro sanitario, Naroa y Roma, las dos niñas que fueron operadas hace unas semanas, han compartido hoy un rato juntas antes de que la pequeña, de ocho meses de edad, sea dada de alta "en pocos días".

Naroa, que sufría una enfermedad metabólica y un cáncer de hígado, fue dada de alta tras una semana de ingreso hospitalario y Roma, que sufría el síndrome de Alagille, una enfermedad rara que le había provocado una cirrosis hepática irreversible, aún se encuentra en el hospital.

El trasplante hepático se llevó a cabo bajo el método "split", que consiste en dividir el hígado del donante en dos partes para obtener dos injertos completamente funcionales para dos receptores.

En rueda de prensa este martes, el jefe de Servicio de Cirugía Hepatobiliopancreática y Trasplantes del Vall d'Hebron, Ramón Charco, detalló que se trata de una intervención "muy poco frecuente y excepcional" en la que se generan dos injertos hepáticos. 

La excepcionalidad reside en que han coincidido un hígado infantil divisible con dos receptores en lista a quienes les encajara por tamaño y que estuviera a disposición todo el equipo quirúrgico. 

Describió que pueden hacerse hasta tres trasplantes de un hígado infantil, pero no es habitual, sino que lo normal es que un hígado se use para un adulto y un niño, y no para dos niños, ya que anatómicamente resulta complejo. 

La intervención, realizada en julio, consistió en extraer el hígado enfermo de las dos pacientes y paralelamente dividir el hígado sano en dos partes, implantando el trozo mayor a la niña mayor, y el más pequeño a la menor: "La complejidad reside en el tamaño de los vasos y que nada altere la unión", resumió Charco, que explicó la necesidad en el hígado de la menor de ir cerrando poco a poco con una malla para asegurar su acople. 

El médico adjunto de la Unidad de Gastroenterología, Hepatología, Apoyo Nutricional y Trasplantes Hepáticos Pediátricos, Jesús Quintero, detalló que Naroa, de 13 años, sufría una enfermedad metabólica que le obligaba a seguir una dieta muy restrictiva en proteínas y un cáncer de hígado, y Roma -con menos de seis kilos de peso- tenía la enfermedad rara de Alagille, que le había provocado una cirrosis hepática irreversible. 

"Hablamos mucho del éxito del trasplante, de supervivencia, pero el éxito del trasplante es que los niños sean simplemente niños", dijo Quintero, quecelebró que ambas pacientes están entrando en la normalidad. 

De hecho Naroa fue dada de alta a los siete días con una evolución excelente, casi como una apendicitis y prácticamente en plena normalidad, con la introducción de proteínas en su dieta;mientras que Roma, con menos peso y mayor complejidad, tiene una evolución buenísima y ya no tiene picores ni color amarillo: "Se irá a casa en breve". 

EL DONANTE, "IMPRESCINDIBLE"

Quintero remarcó que el equipo médico es prescindible, pero que en este proceso hay alguien completamente imprescindible: el donante, cuya familia, en el momento de mayor tristeza hace un acto de altruismo: "El donante es el eje del trasplante". 

La madre de Roma, Vanessa, de Terrassa (Barcelona), ha celebrado que se le ha devuelto la vida a su hija: "Sin los donantes no sería posible", ha dicho emocionada, y ha detallado que entre los síntomas de la enfermedad de su bebé estaban sobre todo los "picores, llantos, gritos", con lo que entró en lista de espera en febrero. 

Josefi, madre de Naroa procedentes de Euskadi, ha celebrado la buena recuperación de su hija, que solo podía comer fruta y verdura y nada de proteína, y ha avistado que a corto plazo podrá hacer vida normal y tener una dieta abierta. 

Ha agradecido la labor de los donantes y ha destacado que ha sido todo muy fácil, con su alojamiento en la Casa dels Xuclis, y en lista de espera desde mayo. 

El coordinador de Trasplantes Alberto Sandiumenge ha explicado que el mismo día en el que se realizaron ambos trasplantes, el hospital registró 14 actos de trasplante implicando en total a un centenar de profesionales.