Kike Sarasola fundador de Room Mate Hotels

Kike Sarasola: “Estoy a favor de una regulación inteligente en lo relativo a los apartamentos turísticos, pero se están dando muchos bandazos”

Kike Sarasola.

Acaba de cumplir otro de sus sueños: abrir en Donostia un hotel con 33 habitaciones en un edificio histórico de 9 plantas que, como describe, “es una auténtica joyita”

ALBERTO FERNÁNDEZ - Sábado, 11 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

DONOSTIA. Sabe interpretar como nadie el sector hotelero y turístico. Kike Sarasola (Madrid, 1963) vaticina que habrá sorpresas al tiempo que destaca que “en el País Vasco se están haciendo bien las cosas, con cabeza”.

Empresario, jinete, actor, miembro de la jet-set, padre, contestatario... ¿Qué le define más y de qué se arrepiente?

-No me arrepiento de nada. De lo único que me arrepiento es de no haber tenido hijos antes.

¿Sigue defendiendo la legalidad de la subrogación en el Estado?

-Es muy importante que se regule y que se pueda hacer en España. Es un derecho poder formar una familia protegiendo a todas las partes involucradas. Estoy a favor totalmente. Desde mi experiencia, ha sido lo mejor que he hecho en mi vida y deseo que más gente lo pueda hacer.

¿Ahora está siendo más discreto en sus apariciones públicas?

-No, exactamente igual que siempre.

Eso sí, siempre vende muy bien los hoteles de su cadena.

-Estoy muy orgulloso de venderlos. Pero no te creas, los mejores vendedores son mi equipo, la gente que está ahí día a día y atiende a los clientes. Ellos son los mejores vendedores porque viven la filosofía de los hoteles Room Mate tanto o más que yo.

Usted repite que en un hotel, lo que busca el cliente es una buena cama, un buen baño y un buen desayuno.

-Sin lugar a dudas. Lo que llamo las tres dés: dormir, ducharte y desayunar. Ese es el ADN de un hotelero. Si has venido a un Room Mate y te han gustado esas tres cosas te gustarán en todos los hoteles;luego hay decoraciones más modernas o más clásicas, pero eso es secundario.

Por cierto, ¿ha tenido que cerrar algún hotel, por la razón que sea?

-Teníamos dos en Estambul y cuando vino la crisis tuvimos que cerrar uno de ellos. Y otro en Buenos Aires.

La clave de su éxito es hotel en el centro y esas tres dés...

-Por supuesto. A la gente les gustan porque están en el centro, tienen todas las ventajas, son bonitos, con mucha decoración, con una gran sonrisa, muy buen precio... Y con las tres dés maravillosas.

¿Y qué le parece la polémica con los pisos turísticos?

-Como hotelero tengo 500 normas y como apartamento turístico pienso que tiene que haber normas. Lo que pasa es que mucha gente se está dejando influenciar por lobbies hoteleros o lobbies políticos para en vez de regular con inteligencia, como están haciendo otras muchas ciudades, lo que están llamando regulación es en verdad una prohibición. No se pueden poner vallas al campo. Estoy a favor de una regulación inteligente y se están dando muchos bandazos. La fórmula para arreglar todo esto es sentándonos todos para decidir hacia dónde queremos ir. Y estoy convencido de que entre todos podremos llegar a un acuerdo de qué tipo de ciudad queremos en el futuro y qué tipo de cliente y turismo, para que todos podamos convivir.

Tiene mil empleados en plantilla. ¿Cuántas son ‘kellys’?

-Tenemos servicio externalizado de limpieza en alguno de nuestros hoteles y lo que hacemos es dar un plus para igualarles a las otras camareras.

Llama a sus empleados ‘roomies’. ¿Es algo paternal?

-Roomies somos la gente que trabajamos en Room Mate y que tenemos esa filosofía de atención al cliente y que queremos hacer las cosas distintas. Somos revolucionarios y eso es una seña de identidad que tenemos. Y estamos muy orgullosos.

Como empresario hotelero, ¿cómo ve el sector turístico en España y en el País Vasco en concreto?

-Este año los resultados nos van a dar sorpresas. Se va a notar en nuestras cuentas que países que estaban con problemas como Turquía, Egipto o Túnez, están a empezando a coger fuerza. Y problemas como el de Barcelona... En fin, creo que hay muchos factores que van a afectar negativamente al turismo. Estamos en una etapa de reinventarnos, redecorarnos y replantearnos las cosas;y mi teoría es que todos aquellos que hayan hecho los deberes cuando estábamos en la época de vacas gordas, lo pasarán bien. Pero quienes no se hayan transformado sufrirán más.

¿Y el País Vasco, cómo lo ve?

-Muy bien. El norte de España lo veo bastante bien. Bilbao lo veo muy muy bien. San Sebastián también. Pienso que las cosas se están haciendo con cabeza. Vuelvo a lo mismo: tenemos que sentarnos a hablar entre todos y seguir buscando el turismo de calidad y seguir poniendo en valor nuestros grandes atractivos: gastronomía, belleza, cultura, sol… Estamos en un momento en que podemos hacer las cosas bien o se pueden torcer.

¿Por qué no había abierto ningún hotel en Euskadi?

-Lo intenté, pero no he podido. Y mi mayor ilusión es estar en Bilbao y San Sebastián. De momento abro en San Sebastián y estamos mirando en Bilbao. Pero vamos, que podría abrir más sin ningún problema...

Y eso que su aita era de Donostia y fue jugador de la Real Sociedad...

-Sí, sí. Muy orgulloso de mi padre, de ser vasco y de por fin tener hotel aquí.

¿Qué tiene de especial su hotel en la capital donostiarra.

-Lo he hecho con muchísimo amor. Refleja mucho los atributos del País Vasco. Es sobrio, elegante, muy acogedor... Y para mí, por no decir el favorito, está entre los top de la cadena… De verdad que es fantástico. Es una joyita.

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