Hannover 96 2 - Athletic 0

Un serio toque de atención

(Youtube/Athletic)
(Youtube/Athletic)
Iker Muniain conduce el balón ante un rival. (AFP)
Unai López, en una acción del encuentro. (AFP)
Foto del once titular del Athletic. (AFP)
El técnico del Athletic, Eduardo Berizzo. (AFP)
Yuri se duele de un golpe. (AFP)
Jugadores del Hannover celebran el gol de Takuma Asano. (AFP)
Dani Garcia salta a cabeza con un rival. (AFP)
Beñat conduce el balón. (AFP)

El teórico once titular deja dudas en su última prueba, en la que sufrió en defensa y no tuvo profundidad

Domingo, 12 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

HANNOVER 96: Tschauner (Min. 46 Esser);Sorg (MIn. 46;Korb), Anton, Wimmer (Min. 46, Elez), Ostrzolek (Min. 46, Albornoz);Walace (Min. 80, Bahre), Schwegler (Min. 46, Fossum), Bebou (Min. 46, Sarenren Bazee), Asano (Min. 46, Bakalorz y Min. 74, Dierssen), Maina (Min. 74, Weydant);y Fullkrug (Min. 46, Wood).

ATHLETIC: Remiro;De Marcos (Min. 46, Capa), Núñez (Min. 46, Yeray), Nolaskoain, Yuri (Min. 85, Balenziaga);Dani García (Min. 74, Iturraspe), Unai López (Min. 46, Córdoba), Muniain;Susaeta (Min. 79;Beñat), Williams y Raúl García.

Goles: : 1-0: Min. 23;Fullkrug. 2-0: Min. 28;Asano.

Árbitro: Heft. Amonestó a los rojiblancos Susaeta y Dani García;y a Korb, del Hannover.

Incidencias: 11.200 espectadores en el HDI-Arena de Hannover. Segundos antes del comienzo del encuentro, el conjunto local anunció a través de la megafonía la renovación de su entrenador hasta 2021. Además, en el minuto 54 del partido un espontáneo saltó al terreno de juego. El Athletic emprendió vuelo ayer noche a Múnich, ya que hoy se enfrentará, también a las 15.30 horas, al Augsburgo en el último test de la pretemporada.

El Athletic tiene que ponerse las pilas. A una semana escasa de estrenarse en liga, el equipo dirigido por Eduardo Berizzo, con un plan A en el que las únicas bajas fueron las de Iñigo Martínez y Aritz Aduriz, ofreció una imagen cuando menos preocupante en la cita de ayer ante el Hannover 96, un equipo de medio pelo de la Bundesliga que sin hacer nada del otro mundo fue justo merecedor de la victoria en un duelo que debe ser analizado minuciosamente. Poco o nada se pareció el conjunto rojiblanco al que se impuso con solvencia ocho días atrás a la Real Sociedad en el Stadium Gal. El ritmo elevado, las buenas transiciones ofensivas y la contundencia defensiva exhibidas en Irun se debieron quedar en la muga. En una cita que debía confirmar aquellas buenas sensaciones, con un equipo prácticamente idéntico, salvo la entrada de Raúl García en el lugar de Aduriz y la de Alex Remiro en el puesto de Kepa Arrizabalaga, los bilbainos se llevaron un serio toque de atención.

La buena disposición sobre el terreno de juego y la alegría de los primeros instantes dio paso a la auténtica nada. El Athletic hizo suya la posesión del balón, aunque careció de profundidad alguna y su único peligro llegó con algún centro aislado que no encontró rematador. Con los locales bien posicionados, pacientes a la hora de realizar la presión, que nunca fue en posiciones muy adelantadas, a estos les bastó con aprovechar los errores de su rival para generar peligro. A cada pérdida de balón que no pudo ser evitada por Dani García, que gana enteros en el centro del campo con cada partido y su influencia en el sistema de Berizzo parece muy elevada, le siguió una clara ocasión de peligro de los alemanes. Al de Zumarraga, que sacó la escoba en más de una ocasión para evitar males mayores, le jugaron alguna que otra mala pasada sus dos compañeros en la medular: Unai López e Iker Muniain.

El primer toque de atención serio llegó a los 20 minutos. Hasta entonces el partido fue un quiero y no puedo de los bilbainos, incapaces de generar peligro pese a controlar el balón. Un dominio totalmente intrascendente, con un ritmo de juego excesivamente pausado que animó a los alemanes. Un balón rifado por Unai López al centro del campo fue recuperado por el delantero Fullkrug, que encontró en largo a Asano, sin duda el más destacado del cuadro germano, y su peligrosísimo centro lo desvió a córner De Marcos cuando Maina, un rapidísimo extremo, se disponía a rematar en boca de gol.

El Athletic acusó ese primer golpe y apenas tres minutos después recibió el primer gol, que nació de las facilidades ofrecidas por los leones en el costado diestro de la zaga, donde De Marcos fue desbordado por facilidad y el flojo centro del Maina cayó a los pies de Fullkrug, el hombre gol del Hannover, que batió con facilidad a Remiro. Solo cinco minutos más tarde llegó el segundo. De nuevo, tras un error en el centro del campo, aunque esta vez de Muniain. Núñez salió tarde y mal a tapar a Maina, que le superó con la misma facilidad que a De Marcos en el primer tanto, y lanzó el profundidad para Asano, que llegó antes que Nolaskoain y mandó el balón al fondo de la red junto al palo corto, imposible para el navarro, al que engañó con un buen gesto.

Casi sin querer, pero la reacción rojiblanca no se hizo esperar. Un centro-chut del capitán Susaeta cayó a los pies de Williams, que remató como pudo en boca de gol, aunque un defensa sacó el balón sobre la misma línea;y acto seguido Núñez obligó al meta local a exhibirse a la salida de un córner. Un espejismo, pues el Hannover aprovechó la bisoñez de Nolaskoain en la zaga para volver a lanzar un nuevo aviso. Asano, sin embargo, se encontró entonces con Remiro, que adivinó sus intenciones y sacó el balón con el pecho.

reacción... con matices La segunda mitad del Athletic fue algo mejor. Lo contrario hubiera aumentado aún más la preocupación y cabe recordar que el equipo se encuentra aún en pretemporada, pero esa mejoría, que se tradujo en una mayor producción ofensiva, llegó en buena medida por los muchos cambios realizados por el Hannover. Hasta ocho nuevo futbolistas saltaron al campo tras la reanudación. Raúl García retrasó su posición al medio centro, Williams se quedó como referencia ofensiva y la entrada de Capa en el lateral diestro y de Córdoba en el extremo zurdo dotó de mayor profundidad a un equipo que, eso sí, debe mejorar mucho su puntería.

El aspecto más positivo fue sin duda la aportación colectiva al juego de ataque. Fueron varios quienes dispusieron de ocasiones de gol: Williams, Raúl García, Córdoba, Muniain… pero sin Aduriz sobre el verde, todo se complica. El Athletic mutó en un equipo más valiente, se olvidó del fútbol control y el aficionado neutro disfrutó de los sucedido en la recta final del choque. No hubo goles e incluso las contras del Hannover fueron demasiado peligrosas, pero el partido se alejó de ese guion previsible del primer acto. Pese a la mejoría, el plan A dejó dudas, se llevó un serio toque de atención y la segunda unidad tendrá hoy su particular prueba de fuego ante el Augsburgo a partir de las 15.30 horas.

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