Quince misas rendirán tributo a la Virgen más querida de Bizkaia

La Hermandad de Begoña cifra en 150.000 las personas que acudirán al templo basílica durante 36 horas

Lunes, 13 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Quince misas, casi una cada hora, 50.000 formas consagradas preparadas, una previsión de 150.000 visitantes, treinta puestos de venta, decenas de voluntarios... Son algunas de la cifras que jalonan la celebración de la Amatxu de Begoña el miércoles. Una tradición en el que la figura de la Virgen aguarda para recibir a sus más fieles. Por eso, ya sea por devoción, por promesas a familiares o por pura costumbre, son miles de personas las que deciden acudir hasta la basílica de Begoña.

Desde la Hermandad de Begoña calculan que, durante el día y medio que estará abierto el templo, acudan alrededor de 150.000 personas. Y una gran cantidad de estos fieles llegarán caminando desde diferentes localidades. Por ello, como ya viene siendo tradición, las puertas de la basílica se abrirán desde las cuatro de la mañana y se ofrecerán misas cada hora desde las cuatro de la mañana hasta las 21.00 horas, con una parada intermedia entre la última del mediodía, que se ofrecerá a las 13.30 horas, y la primera de la tarde que tendrá lugar a las 17.00 horas. En el último oficio de la jornada se cantará La Salve acompañada por la música del órgano de la basílica y en el impasse del mediodía se mantendrán las puertas abiertas aunque no haya oficios.

Y si no se puede acudir en la jornada festiva del miércoles, los responsables del templo también dan la opción de rendir homenaje a la Virgen el día anterior, como ya viene siendo habitual. Por ello, el templo estará abierto a partir de las 17.30 horas de mañana para todas aquellas personas que quieran visitar la basílica o rezar en silencio.

Refuerzos Los voluntarios que trabajan a lo largo del año en el templo más conocido de Bilbao tendrán refuerzos para la jornada extenuante de pasado mañana tanto propios como desde la Cofradía que lleva el nombre de la virgen. Un batallón de personal que ni los propios organizadores saben cifrar. Y es que los preparativos son arduos pero la atención de miles de fieles a lo largo de toda la jornada implica una intendencia e infraestructura muy complicada. Por ejemplo, el pasado año el número de formas consagradas que se dieron en comunión durante los oficios superó las 50.000, piezas que hay que adquirir y repartir.

En cuanto al trabajo de voluntarios, empieza muy temprano. Ya a partir de la una de la madrugada, dos cofrades irán leyendo a los más madrugadores textos de la Novena de la Asunción resumida, editada hace cinco años por la dirección del santuario, tanto en euskera como en castellano. Cada cuarto de hora se leerá la parte correspondiente a un día de la novena, hasta completar los nueve días a las 3.00 de la madrugada.

Sin duda alguna, uno de los momentos que mayor afluencia de fieles tendrá será la misa mayor, que será oficiada por el obispo Mario Iceta y a la que también asistirá la corporación municipal.

En este multitudinario oficio, miembros de la cofradía acompañarán con varales a los sacerdotes que distribuirán la comunión para facilitar a los comulgantes su localización entre el gentío que rodea el altar. Igualmente, en cuanto la misa esté finalizando, abrirán un pasillo para los dantzaris que se dirigen al presbiterio a bailar ante la Amatxu. Después, como viene siendo tradición el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, bailará el tradicional aurresku en la plaza ubicada tras la basílica. - L. Fernández