en la Iglesia de Andra Mari

Restauradas las dos imágenes góticas atacadas en una iglesia de Gernika hace un año

La portada vuelve a lucir su imagen original

Las dos imágenes góticas atacadas hace un año en la portada de la iglesia Andra Mari de Gernika lucen de nuevo reconstruidas, tal y como ha informado el Obispado vizcaino.

EFE - Lunes, 13 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 18:57h.

BILBAO. Ha transcurrido un año desde que algunos desconocidos derribaron la imagen de piedra de San Pablo de la portada de la iglesia de la villa foral. No era la primera vez que atacaban los elementos de este conjunto del s. XV ya que, en mayo de 2014, alguien se llevó la cabeza de la Virgen del parteluz. 

Desde entonces, la parroquia, con el párroco Iñaki Jauregi a la cabeza, ha trabajado para devolver a la portada su imagen original. Mañana, día en el que comenzarán las fiestas locales, con una misa presidida por el obispo de Bilbao (natural de la villa foral) los gernikarras tendrán la oportunidad de disfrutar de nuevo con las tallas restauradas. 

Sin embargo, el daño es irreparable, ya que no se ha recuperado la cabeza original de la Virgen y, la imagen de San Pablo quedó fragmentada en múltiples elementos de reducido tamaño y se ha tenido que reconstruir. 

Dado que las imágenes esculpidas en piedra arenisca de Etxano están calificadas como Bien Cultural Calificado, con la categoría de Conjunto Monumental del Camino de Santiago, el Servicio de Patrimonio de la Diputación Foral tuvo que autorizar la intervención. “Una vez cumplidos todos los trámites – señala Jauregi- finalmente hemos restaurado las tallas fechadas en 1449”. 

La cabeza de la imagen de la Virgen desapareció hace cuatro años y, aunque se interpuso la correspondiente denuncia, se da por desaparecida. El director del Museo de Arte Sacro, Juan Manuel González Cembellín, no descarta que el robo lo hubieran realizado personas que conocían bien la pieza, “ya que, entre las imágenes de la portada, es la que más valor histórico tiene”. Tanto es así, que en Bizkaia se conservan pocas tallas de este estilo. Dos de ellas, procedentes de Zamudio y Larrabetzu respectivamente, están expuestas en el Museo Diocesano.