GP AUSTRIA

El señor del mano a mano

Lorenzo gana un gran duelo con Márquez y suma en austria su tercera victoria de la temporada

Nagore Marcos - Lunes, 13 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BILBAO – Jorge Lorenzo frenó más tarde que nunca. Y por eso ganó. El piloto de Ducati, ese al que la escudería italiana no quiso renovarle el contrato, se plantó en el Gran Premio de Austria sin miedo. Con ganas. Y miró a los ojos a Marc Márquez, su futuro compañero en Honda, el actual líder de la categoría, el gran rival a batir y el chaval al que se muere por ganar. Por eso se pegó a su rueda, mantuvo su imposible ritmo, aquel que dejó en la cuenta al resto y convirtió la victoria en una pelea a dos, con Andrea Dovizioso como un inmejorable actor secundario. Lorenzo arriesgó saliendo con gomas blandas sobre el asfalto de Spielberg, pero sobre todo arriesgó en cada curva. En cada frenada. Y acertó. Porque a falta de nueve vueltas, el mallorquín no solo había conseguido seguir los ritmos de Márquez, sino que además le adelantó.

Lorenzo le pasó en la primera curva y, aunque lideró apenas un suspiro –el de Honda le superó dos curvas después–, ese fue solo un serio aviso. Pero un aviso que después se convertiría en el inicio de su victoria. Porque ambos pilotos protagonizaron un duelo maravilloso, de los que nadie quiere que acabe.

El mallorquín aprovechaba su frenada y Márquez su incansable rodada –y ese gen que le impide darse por vencido–. El cara a cara fue espectacular, mantuvo a todos en vilo. Pudo ganar cualquiera. Así pues, Lorenzo aprovechó una curva cerrada para volver a liderar la lucha, después se colgó en otra y Márquez aprovechó para pasarle. Sin embargo, en la vuelta final, la definitiva, el de Ducati adelantó en la curva 1. Ambos encararon una recta interminable. Y se tocaron.

Doble susto. El actual campeón, ayer segundo, no tiraba la toalla. Siguió insistiendo. Era una pelea milésima a milésima. De estrategia y atrevimiento. Todavía le quedaban dos curvas, pero Lorenzo ya había cerrado la puerta trasera. Resistió a cada ataque y consiguió su tercer triunfo de la temporada. Márquez cruzó la meta apenas una décima de segundo después.

“He arriesgado muchísimo en la frenada, pero he acabado con este triunfo increíble, una de mis mejores victorias en MotoGP”, explicó un eufórico Lorenzo. Además de haber tenido la carta ganadora en el mano a mano con Márquez, el mallorquín se congratuló de haber alcanzado el podio de la clasificación general: “Estamos cerca de Valentino, que está segundo. He pasado de estar más atrás del décimo a estar tercero, pero falta mucho. Falta una carrera con lluvia y con condiciones extrañas, así que puedo perder muchos puntos;aunque lo importante son las sensaciones con la moto y que el ritmo de carrera hasta el final es siempre bueno”, reconoció un Lorenzo que ya ha demostrado estar en perfecta comunión con su Desmosedici.

Y precisamente Rossi, que continúa segundo en la general, salió del asfalto de Spielberg mejor de lo esperado. Remontando y sexto. Porque el italiano es experto en domingos, en arreglar los desastres de los sábados. Y es que el 46 sorprendió a todos en la clasificación al quedarse fuera de la Q2 y salir desde la décimo cuarta posición. Sin embargo, ayer se rehizo como solo los campeones saben y palió la crisis de Yamaha al ir creciendo poco a poco, adelantando rivales hasta superar a Alex Rins (Suzuki) y colocarse sexto. Aunque, eso sí, a más de catorce segundos del ganador.

BAGNAIA Y BEZZECHI, LÍDERES Por otro lado, en Moto2, el italiano Francesco Bagnaia (Kalex) se adjudicó su quinta victoria de la temporada para regresar al liderato del mundial con tres puntos de ventaja sobre el portugués Miguel Oliveira (KTM), segundo. La tercera plaza fue nuevamente para el italiano Luca Marini (Kalex), quien encadena su tercer podio consecutivo. Mientras que el italiano Marco Bezzecchi (KTM) ganó en Moto3, pero la épica la protagonizó Jorge Martín (Honda), que fue tercero en Austria ocho días después de ser operado de la fractura del radio distal de su brazo izquierdo.