SOS Racismo pide adoptar medidas

En la calle “pese a haber plazas en el albergue”

SOS Racismo denuncia que se hacen devoluciones desde Francia

Arantxa Lopetegi - Lunes, 13 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Irun - Unas 25 personas migrantes en tránsito duermen en las calles de Irun pese a que el Ayuntamiento incorporó sesenta camas para el fin de semana en el Gazteleku de Martindozenea, que opera como albergue provisional.

Desde SOS Racismo, pese a reconocer que las instituciones están llevando a cabo un esfuerzo para dar respuesta a las necesidades de estas personas, se critica cierta falta de cintura por su parte. Y es que, señalaron, “aunque haya camas libres (ayer unas 35) hay gente que tiene que dormir en la calle porque han superado el tope de tres días”, límite establecido para pernoctar en este tipo de dotaciones. Superado este plazo, los usuarios no pueden regresar. Por ello SOS Racismo, antes de conocer la decisión de la mesa interinstitucional -integrada por Gobierno vasco, diputaciones y ayuntamientos de las tres capitales de la CAV y el de Irun-, ha reclamado que se aumente el número de plazas disponibles y que, en la medida de lo posible, se flexibilicen las condiciones que provocan una situación que definieron como “perversa y surrealista”, con camas libres en el albergue y gente durmiendo en las calles.

La situación podría empeorar en las próximas horas si el albergue provisional deja de funcionar y, aunque SOS Racismo mantiene contacto con el consistorio de Irun, ayer desconocía qué iba a suceder, de ahí que solicitaran al Ayuntamiento y la mesa interinstitucional que adopten las medidas necesarias para “garantizar” las camas suficientes.

Para hacer visible esta situación, el colecto Erletxea, red de apoyo creada en Irun para atender a las personas migrantes en tránsito, convocó ayer una concentración-comida frente al Ayuntamiento. La situación de las personas migrantes adquiere mayor complejidad cada día, porque a las que se hallan en tránsito en su paso a Francia se suman las que vuelven de ese país. SOS Racismo no dispone todavía de cifras sobre el número de migrantes que han sido devueltos, aunque les consta que “se está haciendo”. “Nos hallamos ante una situación surrealista con personas que tratan de llegar a Francia y otras que vuelven”, explican desde SOS Racismo, organización que advierte de que la policía francesa está llevando a cabo “un intenso trabajo de control, expulsando a quienes tratan de seguir camino”.

Pero, aunque confían que el problema del límite de noches y de oferta de camas se solucione a lo largo de las próximas jornadas, la realidad es que en las calles de Irun a diario se ven muchas personas que no tienen dónde dormir, y la “población flotante” va en aumento. Tras miles de kilómetros de viaje, estas personas han llegado a Euskadi desde países como Guinea Conakry, Somalia o Senegal, y necesitan descansar antes de seguir hacia su destino.

Medidas urgentes La red de apoyo, mientras tanto, “está tratando de cubrir de forma precaria las necesidades” que, de momento, las instituciones “no asumen”. Pese a todo “reconocen” el esfuerzo que éstas están realizando, pese a ser “insuficiente”, de ahí que los integrantes de la red, “a título personal”, seguirán “exigiendo una acogida digna e integral a personas que afrontan situaciones muy peligrosas generadas, en gran medida, por políticas institucionales que no les permiten viajar de manera segura y regular”.

“No sabemos qué va a pasar de inmediato, porque la situación se ha dificultado las últimas horas”, añaden desde SOS Racismo, que ayer reunió en torno a medio centenar de personas, entre los migrantes en tránsito y los integrantes de la red de apoyo, para evidenciar que la situación que se vive en Irun requiere una solución de urgencia, ya que la dotación de Martindozenea -donde además de una cama se les ofrece comida y servicio médico- es de carácter provisional y el cierre de sus puertas está previsto para las próximas horas. Las cifras lo evidencian. Según datos de Cruz Roja desde junio han llegado a Euskadi 1.200 migrantes. Solo el jueves de la semana pasada arribaron 200, de los cuales 52 fueron trasladados a Irun.